Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Se puede improvisar un pequeño taller de reciclado para inculcar a los niños la idea de ahorro y reutilización.
El precio de un paquete de 500 folios de papel blanco de oficina DIN A4 es sensiblemente inferior cuando se trata de papel reciclado, de modo que utilizarlo de forma rutinaria nos puede ahorrar dinero. El ahorro no sólo será monetario y proporcional al papel que gastemos, sino que tenemos que tener en cuenta también que así reduciremos la tala de árboles y los impactos ambientales relacionados con la producción del mismo.
Una buena idea para que los más pequeños de la casa comiencen a apreciar lo que cuesta en dinero y recursos cada hoja de papel y lo importante que es ahorrar es fabricar artesanalmente nuestro propio papel reciclado. Es barato y sencillo.
La preparación de la pulpa es el primer paso para hacer papel reciclado. Casi cualquier papel puede reciclarse, aunque hay que evitar los papeles brillantes y satinados y los excesivamente impresos. Tampoco son reciclables los papeles de autocopiado, el papel térmico para fax, las etiquetas adhesivas, los cartones de bebidas, el papel higiénico y sanitario y cualquier tipo de papel encerado o parafinado. Para conseguir la pasta hay que:
1) Prescindir de cualquier rastro de pegamento, grapas o cualquier otra cosa que pudiera afectar al resultado final.
2) Rasgar el papel en trocitos pequeños y remojarlos en agua templada. El papel de periódico puede utilizarse siempre que se combine con otros materiales. La tinta se puede quitar hirviendo la pulpa con dos cucharadas de detergente por cada cuatro litros de agua. Al hervir saldrá una nata que habrá que separar con una espumadera.
3) A continuación se tritura con una batidora. Puede añadirse un poco de témpera para que el papel sea de color.
4) Posteriormente, con un cazo, se llena el cedazo o tamiz (que previamente se ha construido con cuatro listones y un trozo de tela metálica y que está situado encima de una cubeta para que escurra el agua un poco), extendiendo la pasta bien con una espátula.
5) Se coloca una bayeta encima y se aprieta para que escurra un poco más.
Para fabricar una hoja de papel plana es necesario mantenerla firmemente prensada mientras se seca. Se puede improvisar una prensa empleando dos láminas de fórmica o dos tablillas de madera con hojas de plástico. Encima se pueden colocar cosas pesadas como, por ejemplo, libros. Si tenemos prisa o si queremos utilizar el papel en el mismo día podemos acelerar el proceso secándolo con una plancha.
Los niños habrán disfrutado en cada etapa del proceso de reciclaje y habremos conseguido, además, que desde pequeñitos tomen conciencia de la importancia de la recuperación del papel usado.
Relacionadas con este artículo:
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI