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Antes de volverla a pintar deberá retirar todos los restos de la antigua pintura
Ya se ha explicado en esta página web el proceso de restauración que se debe aplicar a las ventanas de madera si queremos que no se deterioren y tengan un buen aspecto interior. No obstante, también habrá que restaurar y tratar las persianas, si son de madera, puesto que de la misma manera pueden deteriorarse al encontrarse, al igual que las ventanas, a la intemperie.
A pesar de que ambos procesos son similares hay partes que difieren a la hora de restaurar una u otra parte. La limpieza de los restos de pinturas o barniz deteriorados es común en ambas tareas. Para poder eliminarlos sin esfuerzo se puede emplear un decapante, como el alcohol de quemar, un cepillo de cerdas duras y una espátula.
No convendrá lijar a posteriori la madera, al contrario que sucede cuando repararnos el exterior de las ventanas, a no ser que queden numerosos restos muy pegados a las lamas. Una vez terminado el proceso de decapado, retire los restos con un paño. Si lo que desea es lacar las persianas aplique primero una selladora sintética y después una pintura para exteriores resistente a la intemperie.
Lo más indicado para pintar este tipo de superficie es hacerlo con una pistola con compresor. Si no se dispone de ella se puede alquilar o pedir prestada a algún amigo o familiar. Con su ayuda obtendremos un resultado inmejorable.
Otra solución consiste en dejar el color original de la madera y aplicarle, para protegerla, una capa de barniz de poro abierto para exteriores. Este producto permitirá a las persianas dilatarse, contraerse y respirar sin problemas. En este caso si que se deberá limpiar perfectamente la superficie de la persiana, ya que el material se dejará más al descubierto que si se pinta.
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