Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Secciones dentro de este canal: Economía
Formatos dentro de este canal: Economía
Folgado considera que el nuevo sistema va a beneficiar a todos los consumidores
El secretario de Estado de Energía, Desarrollo Industrial y Pymes, José Folgado, acompañado por la directora general de Energía, Carmen Becerill, se reunió ayer en el Ministerio de Economía con los máximos responsables de las compañías eléctricas y de su patronal Unesa para presentarles el borrador sobre la nueva metodología para calcular las tarifas de la luz a partir del 1 de enero de 2003.
Folgado declaró que la tarifa eléctrica tendrá un límite máximo que se situará en «un punto o menos de un punto» por debajo del Índice de Precios al Consumo (IPC) previsto para cada año, entre 2003 y 2010.
El secretario de Estado explicó que «a partir del IPC-X habrá una horquilla de evolución, en función de los tipos de interés y la demanda, y eso va a hacer fluctuar la tarifa. Esa fluctuación nunca hará que el movimiento de la tarifa se incremente por encima del IPC previsto, siempre se moverá dentro de esa banda, con arreglo a unos parámetros determinados».
Añadió que el nuevo sistema «va a beneficiar a todos los consumidores, al garantizar que siempre se mantendrá por debajo del IPC previsto», a la vez va a dar un marco de «previsibilidad y estabilidad» al sector para que pueda acometer sus inversiones.
Mecanismo de corrección
Folgado dijo que el sistema tiene un mecanismo de corrección que se aplicará cuando las variables tomadas en cuenta se salgan de los márgenes de previsión establecidos, y dicho mecanismo se incorporará cuando se elabore el siguiente decreto de tarifas.
La complejidad del borrador y sus incógnitas aún sin desvelar ha propiciado que las compañías eléctricas no tengan aún una opinión clara sobre el documento elaborado en ese Ministerio. No obstante, distintas fuentes de las eléctricas consultadas coincidieron en dos cuestiones: una, que por fin se dibuja una metodología estable a largo plazo; otra, que sin tiempo para hacer un análisis técnico exhaustivo, todo apunta a que el borrador no cubre las expectativas del sector, como es el caso de los CTC.
Desde Unesa apuntaron que «la reunión se ha desarrollado en un clima de entendimiento» y que «en el curso de las reuniones de trabajo que se van a celebrar se llegue a una base suficiente de coincidencia».
Los técnicos de las eléctricas y de Unesa se han puesto ya a estudiar el borrador con el objetivo de presentar sus alegaciones antes del 2 de agosto, fecha en la que la Administración empieza las vacaciones. Posteriormente, el borrador será enviado a la Comisión Nacional de Energía y, después, al Consejo de Estado, por lo que el decreto no sería aprobado hasta noviembre.
Relacionadas con este artículo:
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI