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La producción hortofrutícola representa el 46% de todas las producciones vegetales españolas.
Marruecos ha pedido aumentar un 45% la exportación de tomates a la UE dentro de la negociación del capítulo agrícola del Acuerdo de Asociación entre Bruselas y Rabat. Los productores españoles de esta hortaliza rechazan frontalmente esta aspiración porque sus productos saldrían muy perjudicados. La negociación, que acaba de comenzar, continuará en septiembre.
El último Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Marruecos fue firmado en 1996 y expiró en 2000. A la vista de las dificultades existentes para firmar uno nuevo en septiembre de 2001 se llegó a un acuerdo exclusivamente para la exportación de tomate marroquí a la UE. Ahora ambas partes han comenzado de nuevo estas negociaciones para intentar acercar posturas de modo que el nuevo texto pueda entrar en vigor en otoño.
Sin embargo, las cosas no están fáciles ya que Rabat ha pedido incrementar un 45% la entrada de tomate en territorio europeo, a cambio aceptar un aumento del cupo de importación de cereal francés.
Además del tomate, los productos en los que Marruecos ha solicitado tener ventajas comerciales figuran, además del tomate, la patata, las frutas de hueso, el melón, el calabacín y el pimiento, es decir, la mayoría de las frutas y hortalizas en las que España ocupa un lugar destacado en el mercado comunitario.
A cambio de estudiar las peticiones marroquíes, la Comisión Europea pide una mayor apertura de sus fronteras a las producciones típicas de los países del norte, como cereales, oleaginosas, carne y leche.
Desde el punto de vista de la Federación Española de Productores y Exportadores de Frutas y Hortalizas (Fepex), «la Comisión Europea vuelve a utilizar el sector hortofrutícola como moneda de cambio para favorecer las producciones continentales, que además de ser excedentarias están subvencionadas por la Política Agrícola Común (PAC).
En el anteproyecto de presupuestos de la Comisión Europea para 2003, las ayudas para frutas y hortalizas representan sólo un 3,6% de todo el gasto agrícola, mientras que un 40% va destinado a cultivos herbáceos y un 19% a carne de vacuno.
Los productores, agrupados en la Plataforma Hortofrutícola, ya han anunciado que se opondrán con todos los medios a su alcance a que «el sector hortofrutícola tenga, una vez más, que soportar en exclusiva las consecuencias de la política comercial de la UE con países terceros, por lo que rechazaremos cualquier tipo de concesiones en el sector».
La producción hortofrutícola representa el 46% de todas las producciones vegetales españolas.
El Acuerdo de Asociación de la Unión Europea con Marruecos, firmado en 1996 contempla una serie de ventajas para facilitar el acceso de los productos agrícolas del país magrebí a la UE. La mayoría de estas ventajas, según Fepex, se establecieron en frutas y hortalizas, sector en el que Marruecos es competidor directo de España, por calendarios y tipos de producto.
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