Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Secciones dentro de este canal: Economía
Formatos dentro de este canal: Economía
Uno de los posibles escenarios contemplados por la patronal prevé bajadas en el crecimiento
El último informe de coyuntura hecho público por la CEOE advierte que la desaceleración que se ha producido a escala mundial, asociada al fin del conflicto bélico en Irak, puede estar ocultando el inicio de una recesión o, como mínimo, una larga etapa de crecimiento reducido. La Confederación de Empresarios reconoce, según el informe analizado en su última junta directiva, que en estos momentos hay una especial dificultad para analizar la situación económica, porque se están produciendo a la vez dos tipos de acontecimientos, unos coyunturales, como es la guerra de Irak y la incertidumbre previa que se ha generado, y otros derivados de los problemas estructurales que padecen las grandes economías mundiales.
A juicio de algunos analistas, el estallido de la guerra ha despejado incertidumbres y su finalización será la señal de salida de un nuevo ciclo inversor y de crecimiento, en el que la atracción de capitales que ejercen los Estados Unidos financien su demanda interna, propulsando además el comercio mundial. En esta hipótesis, que recoge la CEOE, el periodo que media entre el verano de 2000 y el comienzo de la recuperación supondría un paréntesis en un ciclo de crecimiento prácticamente ininterrumpido.
La organización que preside José María Cuevas advierte, no obstante, de un segundo escenario que sitúa en 2000 el final del ciclo expansivo, momento a partir del cual entraríamos en un ciclo contractivo de la economía norteamericana. En este caso estaríamos hablando de un cambio de ciclo y una salida fallida del periodo de desaceleración, que puede dar paso a una etapa prolongada en el tiempo de bajo crecimiento. Según se afirma, es una hipótesis menos probable pero de ningún modo imposible.
Con respecto a la situación española, la patronal se pregunta por cuáles han sido los factores diferenciales que han permitido a nuestra economía crecer por la media de su entorno. Apunta, en este sentido, que el ahorro de costes que ha supuesto la reducción de los tipos de interés, junto con la dinamización del mercado de trabajo a raíz de los acuerdos para la reforma laboral de 1997 marcan diferencias en el lado de la oferta de la economía española. Las diferencias en el lado de la demanda están en el flujo de los fondos europeos, que suponen aproximadamente un punto del PIB de la economía española, junto con la construcción.
Relacionadas con este artículo:
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI