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No obstante, el informe destaca que "el consumo privado, apoyado por el crecimiento sostenido del empleo, está manteniendo en la actualidad su dinamismo"
El documento "Perdiendo competitividad" de la Comisión Europea refleja un "crecimiento desequilibrado" en España por el elevado endeudamiento de las familias para pagar sus inversiones en vivienda. Asimismo también se debe, según el mismo trabajo, a las elevadas importaciones de bienes y servicios respecto a las exportaciones. Se trata de un análisis sobre previsiones económicas para los Veinticinco en el período 2004-2006.
La Comisión Europea destaca que el consumo privado y la inversión en vivienda son "las principales fuerzas" de la economía española y que por ellas el crecimiento del PIB para 2003 en España se ha revisado al alza en un 0,1% hasta el 2,5%.
Sin embargo la balanza exterior fue negativa en 2003 (0,8%) mientras el primer semestre de 2004 también ofrece una fotografía similar con un crecimiento basado en una fuerte demanda interna, mientras las importaciones aumentan.
Según las previsiones elaboradas por la Dirección General de Economía y Asuntos Monetarios, que depende del comisario Joaquín Almunia, y que se refleja en el informe de Bruselas, "el consumo privado, apoyado por el crecimiento sostenido del empleo, está manteniendo en la actualidad su dinamismo e, incluso, adquiriendo su 'moméntum' en comparación con el año precedente".
Beneficios y problemas
Aunque por un lado el informe asegura que el crecimiento de la economía española para este año se sustenta en la "fortaleza" de la demanda interna, por lo que se fomentan las importaciones de bienes y servicios, también hace referencia al crecimiento de la balanza exterior, que es "menos dinámico", por las "pobres condiciones del mercado exterior" y la pérdida de competitividad interna.
Por todo ello, la contribución negativa de la balanza exterior es "ligeramente superior al 1%" del Producto Interior Bruto, un hecho que no impedirá que la economía española crezca en 2004 hasta el 2,6%, "sólo una décima porcentual más que en 2003".
En cuanto a las previsiones para el próximo año, la Comisión espera que el crecimiento siga basándose en la demanda interna básicamente y en la contribución exterior al crecimiento del PIB español. Aun así, las previsiones para los dos próximos años estiman que los ciudadanos españoles se moderarán en el consumo privado sobre debido a los "aspectos negativos" del mencionado endeudamiento por el sector de las viviendas.
Construcción y empleo
En cuanto al empleo, el informe estima que éste volverá una fase de crecimiento de cerca del 2% en términos de trabajos a tiempo completo, principalmente en sectores donde la productividad es baja, sobre todo en la construcción y algunos servicios de mercado.
En cuanto a la destrucción de empleo para el próximo ejercicio se producirá básicamente, "aunque a un ritmo bajo", en las actividades de manufacturación. Por otro lado, se prevé que la previsión de crecimiento en el empleo permita reducir el índice de desempleo, colocándose por debajo del 11% en 2005.
En cuanto a la construcción, que crece con un ritmo del 4 por ciento, Bruselas prevé una "próxima desaceleración" debido, en parte, a las "más ajustadas condiciones monetarias". Por último, en lo que se refiere al dato de la inflación, la Comisión advierte de que, a pesar de la deceleración que se produzca en 2006 según sus estimaciones, "las presiones inflacionistas en la economía española persistirán".
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