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El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña condena a una empresa a pagar 17.400 euros a una empleada por "mobbing"

La demandante se vio perseguida tras quejarse de las insalubres y peligrosas condiciones de trabajo

  • Fecha de publicación: 29 de noviembre de 2004

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha condenado a una empresa a pagar 17.416 euros a una empleada que se vio obligada a dejar su puesto tras sufrir una situación de acoso moral en el trabajo o "mobbing" sistemático por parte de su superior jerárquico. Esta situación se inició a raíz de las quejas que la trabajadora elevó al gerente sobre las insalubres y peligrosas condiciones de trabajo.

La Sala de lo Social del TSJC ha desestimado el recurso presentado por la empresa química Perval y ha confirmado la sentencia de 25 de enero de 2003 del Juzgado de lo Social número 1 de Sabadell (Barcelona), que condenó a la compañía a indemnizar a la demandante con 17.416 euros tras la extinción del contrato a instancias de la trabajadora.

La empleada trabajaba desde marzo de 1990 en una de las líneas de envasado de recipientes de productos químicos. Asimismo, se encargaba de preparar la máquina para su funcionamiento, limpiarla e incluso tenía que intentar arreglarla en caso avería.

Situación de riesgo

Tanto la trabajadora como sus compañeras estaban obligadas a "reventar" los aerosoles defectuosos, provocando una explosión que hacía salir toda la sustancia del interior esparciéndose por las manos y la cara de las manipuladoras. Dicha rutina se realizaba sin ningún tipo de indumentaria especial.

La sentencia señala además que el director técnico de producción tenía un "trato distinto" con la demandante. Se había dirigido a ella en varias ocasiones "de forma despectiva".

La situación se hizo tan insostenible que el 22 de junio de 2000, la trabajadora acudió al despacho del gerente para darle cuenta del trato que le dispensaba el director técnico, y de las insalubres condiciones de trabajo. El gerente hizo caso omiso a sus quejas. Tras denunciar estas irregularidades, en abril de 2002, pidió la excedencia voluntaria.

Etiquetas:

condena, mobbing, trabajadora




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