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Si el precio de los pisos cayera, la riqueza familiar experimentaría una fuerte depreciación
Las familias españolas no están sobreendeudadas, porque sus débitos pendientes apenas representan el 9,3% del valor de sus propiedades, según el Banco de España, que, no obstante, mantiene la alerta sobre la economía doméstica. De hecho, sostiene que las condiciones futuras del pago de intereses pueden resultarles más gravosas que en el pasado, y hay segmentos de los hogares en los que la carga financiera es cada vez más pesada y difícil de asumir.
"La riqueza de las familias es diez veces superior a sus deudas". O lo era en el año 2005, según explicó ayer José Luis Malo de Molina en la presentación de los resultados de la segunda Encuesta Financiera de las Familias (EFF) que realiza la institución.
Las propiedades inmobiliarias representan el 80% del total de los activos domésticos, y el 81,3% de los hogares españoles es dueño de su vivienda. Si el precio de los pisos se viniera abajo, la riqueza de las familias experimentaría una fuerte depreciación, mientras que las deudas seguirían pendientes de pago. El director del servicio de estudios del Banco de España, José Luis Malo de Molina, descarta que vaya a producirse ese escenario. "Nunca hemos hablado de burbuja inmobiliaria, ni esperamos otra cosa que no sea una suave desaceleración".
La familia endeudada típica debía 31.400 euros en 2005, un 29,6% más que tres años antes. Entre los jóvenes, esa cifra se disparaba a 60.100 euros. El importe mediano de la deuda pendiente por compra de la vivienda principal ascendía en aquel año a 42.100 euros, un 22,7% más que tres años antes.
En cuanto a la tenencia de activos financieros, respecto a 2002 había aumentado la propiedad de acciones -en manos del 11,4% de los hogares en 2005- y, sobre todo, la proporción de personas que habían suscrito un plan de pensiones se elevaba al 29,3%, cinco puntos más que tres años antes.
Según la última encuesta financiera de las familias del organismo, la mayor parte de las familias aumentó su riqueza un 68% entre 2002 y 2005, hasta alcanzar los 177.000 euros netos de patrimonio. El informe presenta datos desagregados de la evolución de los hogares en esos tres años, actualizados con el incremento del IPC, por lo que la comparación recoge el aumento real, aparte del encarecimiento normal de los precios y del nivel de vida en estos años.
La situación patrimonial de los hogares sigue siendo sólida en general, según el organismo, que también insiste en que se deben analizar con prudencia las necesidades de financiación
La renta media de las familias alcanzó los 257.000 euros en 2005, con un aumento del 52%. Pero, el director general del Servicio de Estudios del Banco de España asegura que este dato "distorsiona" la realidad, ya que ?puntualizó- la riqueza de unas pocas familias con grandes patrimonios eleva esa cifra.
La entidad bancaria considera que las familias no están sobreendeudadas y que su situación patrimonial sigue siendo sólida en general, aunque insiste en que se deben analizar con prudencia las necesidades de financiación por el endurecimiento de las condiciones para la concesión de créditos.
El informe presentado ayer también subraya que el gasto en alimentación en los hogares bajó entre el 2002 y el 2005, pasando de 5.300 euros anuales a 4.800. José Luis Malo de Molina subrayó que no se puede hablar de que haya un parón en el consumo, sino de "suave desaceleración", ya que las unidades familiares españolas comenzaron a reducir su ritmo de endeudamiento después del 2005, en respuesta a la paulatina subida de los tipos de interés.
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