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Las negociaciones se encaminan a retocar los contratos de formación y prácticas
Gobierno, patronales y sindicatos mantienen reuniones para estudiar la reforma laboral, que se centrará en los jóvenes, con una tasa de paro del 40%, y el empleo temporal, que afecta a tres de cada diez ocupados. Descartada la creación de un nuevo contrato para luchar contra la crisis, la negociación se encamina a retocar las dos modalidades -formación y prácticas- destinadas a los trabajadores de menor edad y a incentivar a las empresas para que transformen colocaciones con fecha de caducidad en indefinidas. El Ejecutivo ha puesto como fecha tope para el entendimiento el 30 de abril. "A partir de entonces, si la confrontación persiste, actuaremos", mantienen miembros del Gobierno.
Para sacar del desempleo a alrededor de 600.000 jóvenes con nivel educativo bajo, se modificará el contrato de formación ya que no hay capacidad para el reciclaje, sino que "urge la inserción". Este contrato exige formación por parte de la empresa, por lo que Gobierno, patronales y sindicatos están dispuestos a que la enseñanza profesional corra a cargo del sistema público de empleo en los centros de trabajo con plantillas inferiores a 10 personas. Otros cambios consistirán en ampliar el límite de edad para su utilización más allá de los 21 años y dotarlo de protección de paro. El contrato de prácticas, también destinado a los jóvenes pero con título universitario o de formación profesional de grado medio o superior, experimentará un mayor control.
La mesa de negociación busca acotar los contratos temporales a tareas de duración determinada, un objetivo perseguido sin éxito desde hace décadas. El camino emprendido da una vuelta jurídica a la regulación de esos contratos para evitar su uso incorrecto, impedir su encadenamiento y subir la indemnización por despido, situada en ocho días por año de servicio. Los cambios también pasan por recuperar las bonificaciones para la conversión de empleo temporal en indefinido, medida que se aplicó durante el segundo semestre de 2006 con resultados muy positivos.
El contrato de fomento del empleo, de carácter estable, creado por consenso en 1997, se enganchará a esos beneficios y se universalizara su aplicación. Hasta el momento está prohibido para los varones mayores de 30 años de edad y menores de 45. Su principal ventaja es que conlleva un despido improcedente más barato que el indefinido ordinario. El coste es de 33 días por año de antigüedad, con un máximo de 24 mensualidades.
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