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Imposiciones a plazo fijo: ¿interesantes?

Ofrecen menos rentabilidad, pero más seguridad para el ahorrador

  • Autor: Por AZUCENA GARCÍA PARA CONSUMER.ES
  • Última actualización: 28 de octubre de 2003

Pequeños y grandes ahorradores buscan siempre alternativas de inversión que les ofrezcan el menor riesgo y la mayor rentabilidad. La combinación es complicada, por lo que es aquí donde las imposiciones a plazo fijo (IPF) cobran especial importancia. Se trata de productos bancarios cuyo tipo de interés no suele superar el 3% pero que, al establecer una rentabilidad fija, libran al consumidor de la posibilidad de perder dinero al final del año, como puede ocurrir en la adquisición de acciones de Bolsa. Las ventajas fiscales también son importantes, ya que si el depósito se establece por un plazo superior a dos años, el interesado sólo tributa por el 70% de los intereses generados (el 60% a partir del pasado 1 de enero).

Características

Sacar provecho a los ahorros es siempre la máxima perseguida por los consumidores. Sin embargo, no resulta fácil decidirse por un producto determinado, ya que las entidades bancarias ofrecen, en ocasiones, golosas oportunidades. Ofertas que es necesario estudiar con tranquilidad porque, a la larga, pueden derivar en escasas ventajas fiscales o impedir al cliente disponer de su dinero por un periodo más o menos largo. En este amplio abanico de posibilidades, se enmarcan las imposiciones a plazo fijo (IPF), depósitos que ofrecen un interés más elevado que el de las cuentas corrientes y de ahorro, pero que, a cambio, obligan al cliente a comprometerse a no retirar los fondos de la cuenta durante un periodo de tiempo. Ambos elementos, dinero y tiempo, son establecidos al comienzo de la operación por el interesado y la entidad bancaria, que devuelve al final el ahorro depositado más los intereses correspondientes.

Además de estos elementos, ambas partes deben formalizar en el contrato otras condiciones como la periodicidad en el pago de intereses, cuenta de abono de los mismos, vencimiento, prórroga y comisiones, si las hubiera. "En algunos casos, el depósito se instrumenta en una libreta que se entrega al cliente cuando se efectúa la primera imposición y constituye el título nominativo de la propiedad de los fondos", señalan desde la Asociación de Usuarios de Banca y Cajas de Ahorros (Ausbanc).

En la actualidad, el tipo de interés ofrecido por las entidades ronda el 3%, negociable con cada una de ellas. En el caso de los bancos on-line, cuyo servicios se tramitan a través de Internet, esta cifra puede elevarse o superar el 4% y los clientes suelen quedar exentos del pago de cualquier comisión.

Según explica una portavoz de la Asociación Española de Banca (AEB), las entidades virtuales pueden permitirse estos tipos de interés más elevados debido a que los gastos fijos que desembolsan a final de año son menores que los de las entidades tradicionales, "puesto que cuentan con menos personal u oficinas y la inversión, por ejemplo, en material de trabajo, también es escasa". Los bancos on-line destinan este ahorro a aumentar el tipo de interés y a ofertar así productos más interesantes y atractivos que ayuden a impulsar un negocio -el del sector financiero en Internet- que todavía provoca cierto rechazo entre los ahorradores más tradicionales.

Los índices de referencia más utilizados a la hora de establecer el tipo de interés son el Ibex-35 y el Eurostoxx 50, que se basa en las 50 empresas europeas con mayor liquidez y capitalización bursátil.

Lo que debe saber de las imposiciones a plazo fijo

  • Inversión mínima: Suele oscilar entre 6.000 y 30.000 euros, aunque este punto se negocia generalmente siempre con el banco, que dispone de diversas ofertas de acuerdo a los depósitos.
  • Plazo de vencimiento determinado: Obliga, por lo general, a no retirar el dinero hasta que se cumpla el tiempo fijado para el depósito, salvo que se reconozca la posibilidad en el contrato. Puede ser a 1 mes, 3, 6, 12, 24 y 36 meses, aunque algunas entidades ofrecen productos a un día y a una o dos semanas.
  • Remuneración: El tipo de interés supera al ofrecido por las cuentas corrientes y de ahorro para paliar el trastorno que puede suponer no disponer del dinero.
  • Liquidación de intereses: Puede ser mensual, trimestral, semestral, anual o al vencimiento del plazo, según se especifique en el contrato.
  • Cancelación del depósito: Disponer del dinero antes de la fecha prevista sólo será posible cuando se haya expresado así en el contrato. No obstante, es habitual que el banco aplique una comisión sobre los intereses generados por el depósito si se opta por la retirada anticipada del mismo.
  • Prórroga de la imposición: Habitualmente, se establece una cláusula según la cual, una vez llegada la fecha de vencimiento, el depósito se prorrogará de manera automática por un plazo igual al anterior y con un mismo tipo de interés, a no ser que el titular o la entidad confirmen lo contrario.

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