Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Secciones dentro de este canal: Economía
Formatos dentro de este canal: Economía
En la contratación de este producto conviene estudiar la rentabilidad, el periodo de inversión y las comisiones
Entre los múltiples productos financieros de inversión que existen en la actualidad para ahorrar dinero, los fondos garantizados han comenzado a ocupar los primeros puestos entre las demandas de los clientes. ¿Cuáles son sus ventajas? ¿Qué características tienen? ¿Qué diferencia hay entre un fondo garantizado y un fondo de inversión que no es garantizado? Los fondos garantizados son una categoría especial de fondos de inversión que permite a sus titulares no perder el capital invertido, siempre que se mantenga la inversión hasta el final de la vida del fondo. En la actualidad, de los 252.000 millones de euros que hay invertidos en fondos de inversión en España (a cierre de febrero de 2006), 61.000 millones de euros corresponden a fondos garantizados, más de una cuarta parte del total. En concreto, hay 769 fondos garantizados en los que poder invertir en España. No obstante, aunque estos productos destacan por no poner en riesgo la inversión del titular, ya que el capital invertido está asegurado, los expertos aconsejan vigilar las comisiones y los plazos en los que hay que invertir. Además, advierten de que, en muchos casos, las rentabilidades que ofrecen estos fondos son muy pobres, de manera que los fondos garantizados no son tan atractivos como puede parecer a simple vista.
Los fondos garantizados aparecieron por primera vez en 1995 como un producto de escaso riesgo, a consecuencia de las fuertes pérdidas que habían sufrido muchos partícipes en sus fondos de inversión 'normales' durante el año 1994. Los garantizados nacieron como una modalidad específica de fondos de inversión, atractiva porque el inversor no perdía dinero, siempre que no sacara el dinero antes de la fecha reflejada en el contrato. Marcelo Casadejús, director de márketing de Ahorro Corporación, asegura que en estos momentos "es un producto financiero especialmente diseñado para los ahorradores que no quieren asumir ningún tipo de riesgo".
Estos fondos se caracterizan por tener fijado un periodo de tiempo concreto en el que hay que mantener el capital invertido, que es lo que se denomina periodo de garantía, que oscila entre un año y diez años. Si el cliente mantiene el capital invertido desde el inicio hasta que finaliza la garantía, la gestora se compromete a devolverle su dinero y, en su caso, una rentabilidad adicional. "Esta rentabilidad adicional dependerá de los activos en los que invierta cada fondo concreto", comenta Casadejús. En este sentido, los expertos recomiendan contratar fondos de inversión garantizados cuyos plazos no superen los cinco años, ya que las gestoras se comprometen a pagar unos intereses en función de la situación actual y las perspectivas para los próximos años. Si se opta por un fondo con un plazo muy largo (10 años), puede perder rentabilidad, puesto que es demasiado tiempo para saber qué comportamiento van a tener los tipos de interés, la bolsa..., activos que muy probablemente marcarán el ritmo del fondo.
En qué invierten estos fondos
Existen varias modalidades de fondos garantizados:
Relacionadas con este artículo:
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI