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Crédito puente

Permite hacer frente a los gastos de la nueva vivienda antes de la venta apresurada del domicilio actual

  • Autor: Por CLARA FRAILE
  • Fecha de publicación: 29 de enero de 2007

El continuo endeudamiento de las familias españolas, principalmente por el encarecimiento de las viviendas y la subida de los tipos de interés de los créditos hipotecarios, ha provocado la aparición de infinidad de productos financieros para hacer frente a estos gastos, con el consiguiente beneficio (comisiones, apertura y cancelación) para cajas y bancos. El crédito puente es uno de ellos, y se caracteriza porque permite obtener la financiación necesaria para comprar una vivienda, normalmente sobre el plano, sin vender la que se habita de forma apresurada. Este dinero se destina fundamentalmente a financiar los gastos de reserva y otros que han de realizarse con carácter previo a la firma de las escrituras. La principal novedad radica en que es un crédito personal obtenido como financiación temporal que se cancela y pasa a hacerse hipotecario con la entrega de la nueva casa. En ese momento también suele aumentar su importe y el plazo de amortización. Aunque puede ser la solución para muchas familias, antes de su contratación conviene tener en cuenta que es una operación compleja para la mayoría de los usuarios, a los que se aconseja asesorarse, comparar ofertas y poner a prueba sus dotes de negociación para poder acordar condiciones más ventajosas.

Sin prisa por vender

El producto hipotecario conocido popularmente como "crédito puente" se presenta como una solución para comprar una vivienda sin tener que vender previamente la que se está habitando. Con esta operación se trata de sincronizar la compra de una nueva casa -adquisición que necesariamente no ha de ser "sobre el plano", aunque es la práctica más frecuente- y la venta de la actual.

Para ello se formaliza inicialmente un préstamo personal, con un plazo temporal que termina con la constitución de un préstamo hipotecario tras la entrega de la vivienda comprada al promotor y todavía sin construir. Con el dinero de este crédito personal es más fácil sufragar la entrada y hacer frente a posibles reformas, renovación del mobiliario, traslados, gastos, impuestos de la compra, etc. Se obtiene así la financiación necesaria para poder vender sin prisas la actual morada. Desde el Departamento de Banca de Particulares de Caja Laboral, Ibon Urgoiti describe que la adquisición de vivienda nueva normalmente se realiza sobre plano o en construcción, por lo que muchas veces transcurrirá un plazo largo hasta que el cliente la vea finalizada. Será entonces cuando el promotor realizará todos los trámites legales necesarios para realmente transmitir la propiedad al comprador mediante escritura pública.

Hasta ese momento, el comprador no será propietario de la vivienda por lo que no tendrá posibilidad aún de pedir una hipoteca. Sin embargo, la práctica habitual del mercado inmobiliario suele ser que el comprador de la vivienda nueva tenga que desembolsar un porcentaje elevado sobre el precio total, ya en el momento del contrato privado de compraventa, e incluso posteriormente, con desembolsos adicionales durante el periodo de construcción de la misma. "Por este motivo, si no cuenta con ese dinero, que en gran parte de las ocasiones supera incluso ampliamente el 30% del precio de la vivienda, podrá solicitar un crédito puente que le permita hacer frente a esos desembolsos inicial y posteriores, sin tener que devolver el dinero hasta el momento en que firme la escritura de compra y la hipoteca correspondiente", explica Urgoiti.

En este supuesto, por lo general, se "hipoteca" el inmueble en propiedad como garantía de un préstamo personal. El crédito puente se cancelará tras obtener una hipoteca definitiva de la nueva vivienda. Cuando el comprador reciba el nuevo inmueble suscribirá una hipoteca convencional, normalmente por un importe total mayor y con un plazo de amortización mucho más dilatado. "No existen estadísticas públicas sobre productos concretos", advierten desde la Asociación Hipotecaria Española (AHE). Y si bien parece que esta financiación no es de las que más publicitan y ofrecen las entidades bancarias, también es verdad que casi todas ellas la proporcionan a sus clientes.

Cada banco o caja presenta sus particularidades a la hora de habilitar esta financiación. La Caixa, por ejemplo, habla de su hipoteca "Casa x Casa" como aquella que ofrece la seguridad y garantía necesarias para afrontar la operación conjunta: liquidez para la compra de la nueva vivienda y más tiempo para la venta de la actual. Se trata de una doble operación hipotecaria en la que "se instrumentan en dos créditos hipotecarios (hipotecas abiertas, préstamos hipotecarios o una combinación de ambos), garantizados por la vivienda nueva y la actual". "El futuro comprador podrá disponer de financiación por un importe elevado, con unas condiciones ventajosas, y se podrá ahorrar trámites y gastos, como, por ejemplo, la comisión de apertura y los gastos de tasación y de constitución de la hipoteca", añaden desde La Caixa.

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