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Préstamos para pagar otro crédito: una solución de excepción

La estrategia de tapar deudas con otro préstamo implica deber aún más dinero a la entidad crediticia

Plena crisis, paro que supera el 25%, deudas. En España, hoy millones de ciudadanos se encuentran en una situación más que difícil. Pero recurrir a la estrategia de "tapar agujeros" mediante la solicitud de un nuevo crédito debe ser una excepción. Al final, como se explica en este artículo, quienes utilizan esta salida terminan por deber aún más dinero a su entidad y elevar de manera notable su nivel de endeudamiento hasta verse inmersos en un círculo del que es imposible salir.

Créditos que endeudan más

Numerosos usuarios bancarios llegan a final de mes sin poder hacer efectivos los pagos que deben a su entidad financiera. Necesitan de la suficiente liquidez para afrontar sus deberes con su banco o caja de ahorros, por lo que deciden pedir un crédito para afrontar los gastos de otra vía de financiación.

Aunque alivie por algunos meses el primer crédito, sus demandantes quedarán asfixiados al tener que afrontar dos créditos a la vez

Si bien esta estrategia permite "tapar" los agujeros de financiación, también conlleva una serie de connotaciones más que negativas para quienes la utilizan. Entre otras, que deberán más dinero a su entidad y su nivel de endeudamiento se elevará de manera muy notable, hasta el punto de que en ocasiones sus demandantes no podrán devolver el dinero en los plazos acordados. Esto, en el caso de que algún banco -al comprobar el estado de las cuentas y la morosidad del solicitante- conceda un crédito.

En caso contrario, y ante la acuciante necesidad de pagar, hay quienes deciden recurrir a las múltiples empresas de créditos rápidos, que aplican unos intereses desproporcionados, superiores al 20%. Pero también en este caso, si ya tenían problemas con el anterior préstamo (cuyo tipo de interés se moverá entre el 6% y el 10%), es más que probable que no puedan asumir los costes de su nueva deuda. Puede que sirva para aliviar de manera momentánea algunos meses del primer crédito, pero sus demandantes quedarán asfixiados al tener que afrontar dos créditos a la vez, ya que les generará unos tipos de interés cercanos al 30%.

Otras posibles soluciones

Cuando se llega al extremo de tener que pedir financiación añadida para hacer frente a un préstamo, lo más razonable es ir al banco donde se tenga contratado el crédito para explicar la situación. Lo más probable es que se puedan renegociar nuevas condiciones. A ello hay que sumar otras alternativas, posibles soluciones a tan difícil problema.

  • Se pueden reunificar todas las deudas a través de un solo producto financiero que genere la posibilidad de hacer frente a los pagos de varios créditos (incluso hipoteca). Las entidades de créditos prestan soluciones en esta línea que se basan en imponer cuotas más bajas, que puedan ser pagadas con más facilidad por el cliente, pero a cambio de alargar el periodo de amortización. Es decir, se pagará menos al mes pero durante más años. De esta forma, se elevará el nivel de endeudamiento, pero al menos se zanja el problema de liquidez con el banco.

  • Si la urgencia del pago del crédito es puntual, de uno o varios meses, no es necesario acudir a un nuevo préstamo, sino que se puede solventar a través de otras fórmulas de financiación menos gravosas. Es posible solicitar uno o varios anticipos de la nómina, algo que se puede formalizar con solo contratar una cuenta nómina u otro tipo de productos financieros. Se dispondrá de la cantidad requerida al momento sin tener que incrementar el nivel de endeudamiento, ya que estas propuestas de financiación no generan intereses ni comisiones.

  • Otra posibilidad pasa por aceptar una ampliación del crédito concedido. Esto debe negociarse de manera directa con el banco o caja de ahorros. Como en el caso de la reunificación, el formato es el del pago de cuotas menores pero durante más tiempo.

  • Además, es posible optar por otras fórmulas menos convencionales, como solicitar y aceptar la ayuda financiera de familiares o amigos.


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