Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER

Secciones dentro de este canal: Economía


Estás en la siguiente localización: Portada > Economía > Sociedad y consumo

Tipos de contenidos: Economía

^

Responsabilidad social de la empresa

Los consumidores podemos premiar-con nuestra compra-a las empresas más responsables con la sociedad

Derechos, deberes y obligaciones de consumidores y empresas cobran especial relevancia estos días, tras celebrarse el 15 de marzo, Día del Consumidor. Educar en el consumo es el objetivo, y para ello, conviene recordar que usted, como consumidor, es quien orienta la producción a través de su selección de compra. Por tanto, está en su mano premiar y castigar a aquellas empresas que considere oportuno. El modo de hacerlo es valorar el compromiso que una compañía adquiere con el consumidor más allá de la política de precios y de su calidad, evaluar su grado de compromiso con la sociedad en indicadores como iniciativas ecológicas, medidas de seguridad, campañas sociales y relación con sus empleados... toda una serie de acciones desarrolladas desde la ética del consumo. Es lo que conoce como "Responsabilidad Social de las Empresas", recogida en el Libro Verde de la Comisión Europea desde el 2001 con el fin de fomentar la relación de las empresas con la sociedad.

Responsabilidad social: un medio y un fin

La sociedad española, influida en gran medida por el resto de países europeos, ha experimentado en los últimos años una transformación en sus prioridades. Los valores sociales, la implicación de los ciudadanos en diferentes causas solidarias y su creciente preocupación por el entorno tienen su reflejo en el mundo empresarial. El apoyo a las causas sociales como criterio que se tiene en cuenta en la decisión final de compra del consumidor no ha pasado desapercibido para las empresas. Conscientes del peligro de que el cliente pueda cambiar de marca o establecimiento, un número cada vez más elevado de corporaciones se ha venido sumando en los últimos años a diversas campañas e iniciativas de responsabilidad social corporativa.

La participación en acciones relacionadas con la mejora del medio ambiente, la creación de programas de formación e integración de discapacitados en el mundo laboral, o el apoyo a la lucha contra el cáncer y otras enfermedades, son algunas iniciativas de empresas españolas que responden a las expectativas y exigencias de sus clientes y también de sus trabajadores. La responsabilidad social de la empresa se desarrolla en el ámbito externo e interno de la entidad. Su implicación en la comunidad y su aportación a la resolución de problemas que interesan a la ciudadanía tienen su reflejo en los trabajadores. Los mismos empleados eran, hasta hace bien poco, los eternos olvidados. Todas las iniciativas tenían una única dirección: el exterior, nunca la propia plantilla.

Las prácticas empresariales que contribuyen al desarrollo social con iniciativas como las que se acaban de describir no están reñidas, en cualquier caso, con el deseo de obtener beneficios económicos. Si bien este es el objetivo final de una empresa, el hecho de que la firma sea además socialmente responsable se valora el doble. Mónica Molinero, experta en este área dentro del grupo de comunicación Recoletos, insiste en la misión social que una empresa debe promover. "La tendencia de aquellas compañías- ya sean multinacionales o pymes- que descuiden el entorno en el que se desarrollan es a desaparecer", advierte. Pese a ello, no son pocos los que critican estas acciones calificándolas de operaciones "marketinianas" que sólo persiguen vender más. A juicio de Molinero, la responsabilidad social entendida como un elemento de marketing no choca con la obtención de resultados económicos y con el logro de beneficios para la propia sociedad. "La buena imagen que redunda en sus productos y en la propia empresa no la alimenta nadie más que el consumidor, que es quien verdaderamente elige y si, además, se le hace partícipe de las políticas sociales llevadas a cabo, mejor para todos", añade.

Los datos hablan por sí mismos. Un 90% de consumidores está dispuesto a pagar más por un producto o servicio que destine parte de su precio a un proyecto social. El porcentaje es del 70% en el caso de los productos ecológicos y de un 30% para los dietéticos, según la fundación Empresa y Sociedad.

Moda, marketing social o llamada de atención de nuestros vecinos europeos, la realidad es que una empresa con un buen cartel social es más competitiva, vende más -influida por la buena imagen y la cobertura de los medios de comunicación-, cumple con la sociedad devolviéndole parte de sus beneficios, fideliza clientes y fortalece e incrementa sus ventas. No se puede olvidar que las modas corporativas también evolucionan. Antes de la responsabilidad social, el protagonismo fue el medio ambiente y hasta hace poco la calidad empresarial concentraba el mayor número de debates.

Las empresas buscan diferenciarse a los ojos de las partes interesadas -clientes, consumidores, administraciones públicas, proveedores... la sociedad, en definitiva- frente a la competencia. En esta meta, una buena imagen corporativa obtenida gracias a una política de responsabilidad social es un valor con una plasmación cada vez más tangible.

La ventaja más importante de que la responsabilidad social esté de moda es que cada vez un mayor número de empresas integrarán este concepto en su planificación y lo gestionarán al igual que gestionan sus líneas de negocio. Este hecho debe ayudar a fijar y desarrollar esta idea así como a establecer estándares mínimos en todas las empresas o, al menos, en las de algunos sectores.

Paginación dentro de este contenido


Al publicar un comentario aceptas la política de protección de datos



Otros servicios


Buscar en
Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto