Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER

Secciones dentro de este canal: Economía


Estás en la siguiente localización: Portada > Economía > Sociedad y consumo

Tipos de contenidos: Economía

^

Teletrabajo

Su expansión es lenta y provoca recelos entre los empresarios, que todavía no ven en el trabajo desde casa una alternativa a la oficina tradicional

En los años 70 surgió en Estados Unidos el teletrabajo, una nueva forma de organización en la que el empleado desempeña su labor con resultados óptimos desde un lugar distinto a la empresa. Un ordenador portátil y un teléfono móvil son suficientes para conseguirlo. Sin embargo y a pesar de las ventajas de esta modalidad según algunos empresarios y trabajadores no está lo suficientemente implantada en España, donde apenas el 4,9% de la población activa recurre al teletrabajo, frente al 13% que alcanza la media de la Unión Europea. Traductores, diseñadores gráficos o consultores son algunos de los sectores que mejor se adaptan a esta modalidad. En su mayoría, se trata de profesionales que trabajan desde su propia casa, lo que favorece la conciliación de la vida laboral y familiar, y que son valorados de acuerdo a la consecución de objetivos y no a las horas de presencia en la oficina. Por su parte, aunque la mayoría de las empresas recelan de esta fórmula, otras más punteras ya optaron por ella hace una década, asegurando que la productividad puede mejorarse hasta en un 15%.

Escasa implantación

La implantación de las nuevas tecnologías ha favorecido la creación de nuevas formas de trabajo, entre ellas, el teletrabajo. Una modalidad surgida hace algo más de treinta años en Estados Unidos que, sin embargo, no termina de despegar en España. Según un estudio titulado "Productividad y nuevas formas de organización del trabajo en la Sociedad de la Información", de la Universidad Carlos III, sólo el 4,9% de los trabajadores españoles son teletrabajadores, frente a cifras que se disparan en Estados Unidos (25%) y los países del norte de Europa: Holanda (26%), Finlandia (22%), Dinamarca (21%), Suecia (19%), Reino Unido (17%) y Alemania (17%). El informe, además, destaca la baja implantación del teletrabajo en países como Portugal (3%) y Francia (6%), y considera "evidente" la conexión de éste con la adopción de nuevas tecnologías. Respecto al interés de los ciudadanos por el teletrabajo, el mismo estudio asegura que el 40% de los trabajadores europeos está interesado por el teletrabajo permanente, mientras que el 52% se muestra favorable a trabajar, al menos un día a la semana, desde casa.

En este sentido, el Ministerio de Administraciones Públicas llevó a cabo entre el último trimestre de 2005 y el primero de 2006 una experiencia piloto de teletrabajo con 30 funcionarios que se prestaron voluntariamente. En estos momentos se plantea la extensión del teletrabajo a la Administración General del Estado

En estos momentos se plantea la extensión del teletrabajo a la Administración General del Estado

"en los puestos en los que sea posible y pueda contribuir a una mejor conciliación de la vida familiar y laboral y a la mejora del cumplimiento de los objetivos del puesto de trabajo". Esta intención viene motivada por los buenos resultados derivados de esta primera experiencia, según los cuales la productividad en los puestos 'teletrabajados' se mantuvo o, incluso, aumentó. Por su parte, los teletrabajadores que participaron en este proyecto expresaron mayoritariamente un alto grado de satisfacción, puesto que a muchos les permitió atender "mejor y más relajadamente" sus responsabilidades familiares, mientras que a otros les mejoró "sustancialmente" su tiempo personal, de ocio y formación. Entre los consejos de los expertos que organizaron el proyecto, destacó la recomendación del teletrabajo como una "excelente herramienta" para trabajadores con familiares dependientes (niños o mayores), problemas de movilidad, residencias alejadas o interesados en general.

Sin embargo, hasta el momento en España son pocas las empresas que se han acogido a esta fórmula. Uno de los casos más llamativos es el de IBM, que ha recibido varios premios por su política de flexibilidad y su apuesta por opciones como el teletrabajo. En 1995 se inició el denominado 'Plan Mobility', basado en la posibilidad de desarrollar el trabajo desde casa a los empleados que lo desearan, a los que se facilita un ordenador portátil y un teléfono móvil "para que realicen su trabajo en el momento y lugar que más les convenga". En la actualidad, más de 4.300 empleados de la compañía cuentan con un ordenador portátil cedido por ésta, más de 2.700 tienen un teléfono móvil de la empresa y más de 700 tienen instalada en su domicilio una línea ADSL proporcionada también por IBM. Desde la empresa, afirman que así "se mejora la productividad hasta en un 15% y se incrementa la satisfacción de los empleados, que pueden gestionar sus tiempos de manera más eficaz y equilibrar su vida laboral y personal". "Este plan implica la existencia de una cultura de confianza entre empleados y directores y un sistema de evaluación basado en los resultados y no en las horas de presencia en la oficina", añaden.

Otros ejemplos son los de multinacionales como Accenture o Cisco, que también proporcionan a los empleados que lo solicitan el material necesario para trabajar desde un lugar diferente a la oficina. "Aunque el proyecto se inició como un proyecto piloto, en la actualidad es un programa con mucho futuro, que sigue la tendencia de la compañía, presente en 48 países en los que también se recurre al teletrabajo, con mejores cifras que en España", confirman desde Accenture. Frente a estos casos, la razón de la lenta expansión de teletrabajo parece ser la desconfianza que existe entre los empresarios, que recelan del hecho de no tener a sus empleados a la vista. Según un estudio del portal de empleo Monster elaborado el pasado año, el 61% de las empresas no tiene ningún interés en la introducción del teletrabajo. Una circunstancia a la que se suma que no todos los empleos se pueden adaptar a esta modalidad, tal y como explica Emilio Sáez Soro, periodista y sociólogo, investigador de las implicaciones sociolaborales del teletrabajo y profesor de la Universidad Jaume I de de Castellón: "Perfiles que parecían más propicios y se pensaba que podían estar más extendidos, como secretariado u otros de menor cualificación, finalmente no se han implantado en el teletrabajo, sino que han acabado siendo más presenciales y controlados".

Perfil del teletrabajador

Las profesiones que más apuestan hoy en día por esta modalidad son, señala Sáez Soro, "perfiles profesionales de bastante cualificación, que trabajan con información y que, en muchos casos, corresponden a perfiles bastante nuevos". "No es habitual encontrar profesionales clásicos como la abogacía, pero lo lógico es que estos perfiles se vayan extendiendo e incrementando con el tiempo", añade. Al hablar de teletrabajadores se engloba a todos los que utilizan las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para desempeñar sus tareas, básicamente: Internet, fax o teléfono.

"La conexión es fundamental para relacionarse con los clientes o los jefes, esto significa que se puede teletrabajar donde tengamos las tecnologías disponibles, como un cibercafé, las oficinas de un cliente o en forma móvil, sin lugar determinado, pero no necesaria y exclusivamente en casa", precisa la directora del Centro de Teletrabajo y Teleformación de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (Argentina), Sonia Boiarov. Los teletrabajadores o trabajadores a distancia más habituales son, por lo tanto, aquellos que no están sujetos a maquinaria que se encuentra únicamente en el lugar de trabajo y que necesitan de las TIC: asesores laborales y fiscales, traductores, consultores, profesores a distancia, diseñadores gráficos, arquitectos o periodistas, entre otros. El requisito que debe cumplirse es que tanto el empresario como el empleado estén de acuerdo en poner en marcha esta forma de trabajar, sin imposiciones por parte de uno u otro. "Es una opción voluntaria para el trabajador y el empresario afectados", recoge el Acuerdo Marco Europeo sobre Teletrabajo.

Paginación dentro de este contenido


Al publicar un comentario aceptas la política de protección de datos



Otros servicios


Buscar en