Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER

Secciones dentro de este canal: Economía


Estás en la siguiente localización: Portada > Economía > Trabajo

Tipos de contenidos: Economía

^

¿Cuál es el mejor horario para trabajar?

Tanto la jornada laboral partida como la intensiva cuentan con defensores y detractores

Imagen: DimaGavrish

En la jornada partida hay una interrupción en el trabajo de, al menos, una hora para comer, aunque en muchas ocasiones se alarga durante dos horas, e incluso más. Y es muy seguida en España: la tienen el 45 % de los trabajadores, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Por el contrario, la jornada intensiva elimina el amplio descanso del mediodía y lo reduce a una pausa breve para el almuerzo de no más de 30 o 45 minutos. ¿Cuál es mejor? Abordamos los pros y contras de los tipos de jornada laboral: partida e intensiva.

A favor de no parar: jornada laboral intensiva

La jornada intensiva, sostiene una investigación del Centro Internacional Trabajo y Familia (ICWF) de la Universidad de Navarra, hace que seamos más productivos y aumente la motivación y el bienestar. Según este estudio, realizado en 23 países y con más de 30.000 personas, el rendimiento (producción en relación con el tiempo) se incrementa un 19 % cuando se promueve la flexibilidad y se posibilita la jornada continua habitual. Pero es que, además, el absentismo cae un 30 %.

Para sus defensores, trabajar de manera concentrada y disponer de más horas libres al final del día tiene muchas ventajas. De hecho, según el informe 'Bienestar y motivación de los empleados en Europa', de Edenred e Ipsos, nueve de cada diez encuestados afirman que uno de los factores más importantes al escoger una empresa es la posibilidad de conciliar la vida laboral y personal. También citan el ahorro energético para las compañías, que se plasma en un menor gasto en luz, calefacción y aire acondicionado. Y afirman que mantener la jornada intensiva continuada todo el año puede incluso tener beneficios para la salud, como hacer que vivamos menos estresados y facilitar la práctica de deporte. El horario de trabajo también afecta a nuestra esfera personal. Asegura la 'Encuesta de Empleo del Tiempo', del INE, que la jornada partida deteriora la vida familiar en España. Mientras los padres con jornada continua dedican 90 minutos a las actividades familiares, los que tienen jornada partida lo hacen hasta 30 minutos menos al día.

Pero el exceso de trabajo entraña riesgos para la salud. Pasar más de 55 horas semanales en la oficina puede dañar las arterias y aumenta el riesgo de ictus (accidente cerebrovascular) en un 33 %, concluye un estudio publicado en The Lancet. También tendemos a cuidarnos menos y nos alimentamos peor, ya que el estrés puede hacer comer más e ingerir alimentos de menor calidad.

Imagen: Pexels

Un descanso para comer: jornada partida

Pero la jornada laboral partida también tiene sus partidarios. Estos apuntan que hay determinados sectores como el comercial, los servicios sanitarios, el transporte de mercancías y viajeros e incluso los medios de comunicación o los que ofrecen un servicio al público, en los que es necesario mantener la jornada partida para atender a clientes, pacientes y proveedores.

Además, hay quien defiende la pausa de la comida como un buen momento para entablar amistad con otros compañeros, cuidar la salud, ir al gimnasio (que se llena de trabajadores de 14:00 a 16:00 horas), leer e incluso dedicarse a una actividad de ocio o a dar un paseo por el parque. Hábitos para los que, de otro modo, puede resultar complicado sacar tiempo al final del día.

¿Y qué pasa en el resto de Europa?

Los españoles trabajamos más horas que alemanes, franceses, noruegos y daneses. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) con datos de 2018, pasamos una media de 1.687 horas al año en el puesto de trabajo. Casi lo mismo que los empleados de Reino Unido, que dedican 1.681 horas anuales, pero muy por encima de alemanes (1.356 horas, unas 300 horas menos), franceses (1.514 horas, unas 200 menos) o noruegos (1.419 horas). También hay países que nos superan; es el caso de Grecia (con 2.018 horas) y Polonia (con 1.863).

El nuestro es un país muy peculiar en sus horarios. Los trabajadores salen como media a las 19:00 horas, entre una y dos horas más tarde que sus vecinos europeos, según la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios en España, integrada por 116 instituciones y entidades, ministerios, comunidades autónomas, empresarios y universidades. La jornada partida resulta una peculiaridad a nivel europeo, donde este lapso oscila entre 30 y 60 minutos. Permanecer pegado a la silla hasta que el jefe sale de la oficina es una práctica frecuente aquí -e incluso está bien vista-, pero que en países como Reino Unido y Holanda es sinónimo de ineficacia.

Imagen: CONSUMER EROSKI

Para acceder a más contenidos, consulta la revista impresa.

Etiquetas:

, conciliación


RSS. Sigue informado

Al publicar un comentario aceptas la política de protección de datos



Otros servicios


Buscar en