Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Los estudios calculan también la órbita descrita por el bólido y aclaran su composición
La trayectoria y la elipsis del meteorito que el pasado 4 de enero atravesó la Península Ibérica ya ha sido determinada por un equipo internacional de investigadores. Esta caída, gracias a la colaboración de decenas de personas, es la más documentada de la historia de España. La Universidad de Santiago informó de que, por primera vez en España, se ha determinado con precisión la trayectoria del bólido por un equipo científico en el que figura el director del Observatorio Astronómico de la institución compostelana, José Ángel Docobo.
El trabajo afirma que el meteorito comenzó a ser visible cuando su altura sobre el suelo era de unos 70 kilómetros y sobrevolaba la localidad portuguesa de Braganca a una velocidad de unos 65.000 kilómetros a la hora.
El grupo de científicos, que forman parte de la Red de Investigación sobre Bólidos y Meteoritos, está también integrado por los doctores José María Trigo, de la Universidad de California; Jordi Llorca, de la Universidad de Barcelona, y José Luis Ortiz, del Instituto de Astrofísica de Andalucía.
Los investigadores elaboraron un completo estudio del fenómeno, del que están perfilando los últimos detalles antes de hacerlo público. Calcularon la órbita que describía el meteroide en torno al Sol antes de penetrar en la atmósfera, así como la física del objeto y la zona de posible impacto. La colaboración de decenas de personas que observaron el meteorito a simple vista y que facilitaron al equipo de investigación valiosos datos, como fotografías y un vídeo, hacen que la caída de este meteorito sea el evento mejor documentado en la historia de nuestro país.
Con una trayectoria claramente descendente al ir ahondando en la atmósfera, la resistencia a su movimiento se fue incrementando hasta que en la estratosfera la fricción con las capas de aire superó la consistencia del objeto. De esta forma, su fragmentación se convirtió en una impresionante explosión ocurrida a unos 25 kilómetros de altura al sur de la localidad palentina de Guardo.
Posteriormente, el meteroide, ya desintegrado, se precipitó en múltiples fragmentos sobre el norte de la provincia palentina. Dos grupos de investigación trabajan actualmente en la zona en tareas de búsqueda de meteoritos. Hasta el momento se han encontrado una decena de piezas de entre 200 y 30 gramos de peso.
El Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, del CSIC, expone desde esta semana dos fragmentos del bólido. Este centro dispone además de otros dos fragmentos -uno de ellos es analizado en Italia y el otro en Madrid- que también se expondrán al público. Los cuatro meteoritos pesan 186, 67, 59 y 38 gramos, respectivamente, y han sido clasificados como «Contritas L6». Su composición es de olivino (50%); troilita (35); hierro nativo (10); níquel (3) y un 2% de apatito y cromo, en igual proporción. También tiene una costra de óxido de hierro.
Relacionadas con este artículo:
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI