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El macizo guipuzcoano del Ernio alberga el único río de leche de luna del mundo

El moonmilk es un caudal formado por una extraña sustancia que la naturaleza decanta en estado sólido o plástico

  • Fecha de publicación: 10 de marzo de 2004

Entre las oquedades del macizo del Ernio, en la provincia de Guipúzcoa, fluye un río de leche de luna (moonmilk), el único del mundo. Es, en realidad, un caudal formado por una extraña sustancia que la naturaleza decanta en estado sólido o plástico, y que en unas galerías subterráneas del macizo guipuzcoano se filtra en estado líquido. Este río fue descubierto hace un año por un grupo de espeleólogos de la sociedad científica Aranzadi, pero su localización exacta es todavía secreta para prevenir el expolio del patrimonio espeleológico.

Este grupo ha explorado, topografiado y tomado muestras de las cavidades por las que discurre el río, durante algo más de 150 metros, y de su contenido, pero no han podido determinar todavía su composición mineralógica. De hecho, una de las hipótesis de trabajo es que pueda identificarse un nuevo mineral.

El hallazgo fue casual pero fruto de la constancia. Los espeleólogos de Aranzadi tienen localizadas 1.900 cuevas y simas en Guipúzcoa y la cifra aumenta año tras año porque la búsqueda es incesante. Con el río de leche de luna se toparon cuando indagaban en una cueva de acceso muy abrupto y peligrosa. Esta circunstancia impide, de momento, una investigación más a fondo que probablemente aportaría luz sobre la enigmática composición.

Sorpresas

Carlos Galán, uno de los integrantes del equipo, recuerda que cuando se adentraron en las galerías "nos encontramos con estalactitas que se salían de lo común porque tenían coloraciones inusuales, algunas rojizas, y otras blandas como geles, porque en las cuevas calizas las formaciones suelen ser blancas o amarillentas".

Las entrañas de la cueva albergaban una sorpresa mayor: "Accedimos a una galería que estaba semiinundada por un líquido blanco que parecía yogur, leche espesa. Al principio no sabíamos qué hacer. Pensamos que igual podía ser alguna sustancia ácida. O sea que actuamos con mucho cuidadito, pero pronto reparamos en que era una materia inerte. La sensación era de alegría porque nos dimos cuenta de que era algo nuevo".

Era moonmilk aunque ellos no lo supieran en ese momento, porque la leche de luna suele presentarse en estado sólido o pastoso como revestimiento de paredes y techos y en superficies de varios centímetros cuadrados, un par de metros a lo sumo. Habitualmente esta sustancia suele estar compuesta por partículas extremadamente finas (micro o criptocristalinas) de carbonatos de calcio y magnesio. El río o lago descubierto en el corazón del Ernio discurre por más de 150 metros de galerías con un caudal de 40-60 centímetros de altura.

Los expertos tomaron muestras cuyos análisis dieron unos resultados también sorprendentes: "Los análisis tanto del líquido como de muestras de la cueva revelan que hay combinaciones minerales novedosas, porque hay hasta siete minerales secundarios formando estalactitas".

Misteriosa composición

La extraña arquitectura de los espeleotemas (formaciones subterráneas) incluye calcita, yeso, goethita, cuarzo, brushita, illita y chamosita. En cuanto a la composición de la leche, se ha identificado yeso y posiblemente contenga también brushita, en unas proporciones que no llegan al 1%. El 99% restante es por ahora un misterio.

Las pruebas mineralógicas convencionales no sirven porque "las partículas que forman el río son extremadamente ultrafinas y amorfas (ausencia de cristales)". Se han hecho ensayos con aparatos de difracción de rayos X en los laboratorios del Donostia International Phisycs Center y de la Unidad de Cristalografía y Mineralogía de la Autónoma de Barcelona.

Pero la leche de luna del Ernio requiere un análisis más fino, por lo que se han enviado muestras a Franco Urbani, de la Escuela de Geología, Minas y Geofísica de la Universidad Central de Venezuela, que es una autoridad mundial en mineralogía de espeleotemas. Urbani analizará las muestras con un microscopio electrónico de barrido que determinará cuál es la composición del líquido, aunque hay que esperar. El análisis concluirá, si todo sale bien, en agosto.

Ungüento de la farmacopea

El término moonmilk proviene del nombre de una cavidad kárstica situada al sur del monte Pilatus (1.710 metros, Suiza). Conocida desde el siglo XVI, se le denominó Höhle mondmilchloch (caverna de la leche de luna), porque en su interior había unos depósitos de color blanco, muy apreciados por sus supuestas virtudes terapéuticas. La farmacopea europea los utilizó entre los siglos XVI y XVIII como ungüento para úlceras, como antidiarreico y contra las fiebres malignas, e incluso para uso cosmético.

Desde entonces, se ha encontrado moonmilk, en estado sólido, en cavidades kársticas de más de una veintena de países (Europa central y meridional, Centroamérica, Caribe, Estados Unidos, África central, sureste asiático y Australia).

El moonmilk de la cueva suiza está compuesto en más del 95% por calcita micro o criptocristalina. Sin embargo, no hay consenso absoluto en la comunidad científica y, por tanto, tampoco sobre cómo se origina.

Etiquetas:

ernio, leche, río




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