Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Secciones dentro de este canal: Medio ambiente
Formatos dentro de este canal: Medio ambiente
Según un estudio, Asturias, Extremadura y Madrid son las comunidades que menos siniestros de este tipo logran esclarecer
Los incendios forestales, el principal factor de desaparición del bosque mediterráneo, han arrasado entre el 1 de enero y el 18 de julio de este año 41.085 hectáreas de superficie forestal en nuestro país, según los últimos datos de Medio Ambiente. Al ritmo actual se podría llegar a superar a finales de año la media anual, que se sitúa en los últimos 40 años en 111.000 hectáreas quemadas. Desde 1960, han ardido en España 6,5 millones de hectáreas, lo que supone que ha desaparecido por causa del fuego la cuarta parte de la masa forestal total de nuestro país.
El 96%, provocados
Las altas temperaturas propias del verano y las características de la vegetación mediterránea hacen que en estos meses los incendios sean muy activos. «Es una vegetación con alta combustibilidad -señala Gabriel Leblic, portavoz del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes-, eso en verano es gasolina». Sin embargo, es la acción humana y no la sequía el factor determinante para que se produzcan los incendios. Así lo demuestra el hecho de que en Galicia, región perteneciente a la vertiente atlántica húmeda, se concentren cada año más de la mitad de los incendios de nuestro país. Así, los incendios provocados por el hombre, ya sea por negligencias, como las quemas agrícolas y de pastos o la acción irresponsable de los fumadores, o de forma intencionada (acción de pirómanos, vandalismo, intento de cambiar el uso del suelo, etc.), suponen el 96% del total. Sólo el 4% es provocado por la acción de los rayos, única causa natural de incendios.
Sin embargo, hay que señalar un dato muy importante: el porcentaje de incendios con causa desconocida, incluyendo los fuegos intencionados sin causa conocida, asciende hasta el 70%. «Las causas son desconocidas porque no se vigilan los montes», denuncia Leblic. Precisamente sobre los esfuerzos realizados por esclarecer las causas, se centra el estudio elaborado por WWF/Adena, que por primera vez analiza las diferencias entre las distintas autonomías en cuestión de prevención. Y es que la situación, aun siendo grave en el conjunto del territorio nacional, no afecta de la misma manera a todas las regiones. El estudio muestra que Asturias, Extremadura y Madrid son las comunidades con un mayor índice de incendios con causas desconocidas, más del 60% del total. En el otro extremo se sitúan Cataluña, con una tasa del 12%, Aragón (16%) y La Rioja (17%). Para Raquel Gómez, responsable del área de bosques de la organización, esta falta de prevención «pone de manifiesto el desinterés de los responsables políticos de luchar de forma decidida contra los incendios».
Búsqueda de las causas
Adena se basa en los datos de su estudio para afirmar que la mayoría de las administraciones no realizan esfuerzos suficientes para identificar las causas de los incendios. Su comparativa entre los índices de 1998 y 2002 revela que Madrid, con un aumento del 38% de incendios con causa desconocida, Extremadura, con un 10%, y Navarra, con un ocho, son las comunidades que menos han progresado en la búsqueda de las causas. En el lado opuesto se sitúan Andalucía, Asturias y Canarias, donde han disminuido en un 19, 18 y 11%, respectivamente.
Mientras la superficie varía año tras año según las condiciones meteorológicas y el estado del campo, el número de incendios y conatos (incendios con una superficie quemada menor de una hectárea) sigue una progresión ascendente. La causa, según Adena, está en las actuales políticas presupuestarias, orientadas desde hace más de veinte años hacia el incremento de recursos para la extinción de incendios y la falta de medios para su prevención. Una vez más, el ejemplo más claro vuelve a ser Galicia, donde los presupuestos han aumentado en los últimos años hasta los 35 millones de euros, mientras que el número de incendios se mantiene estable desde los últimos diez años en unos 11.000 siniestros anuales.
"Esta situación es inadmisible. Sabemos que no es fácil dar la vuelta a la situación, porque lo vistoso es presentar nuevos hidroaviones", denuncia Enrique Segovia, director de Conservación de WWF/Adena. En cualquier caso, y a la vista de los resultados, no escapa a nadie la necesidad de más recursos técnicos y económicos, además de la intensificación de las tareas educativas, para dar solución a un problema que ha acabado en los últimos doce años con casi el 9% de nuestra superficie forestal.
Relacionadas con este artículo:
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI