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La situación de estos animales es mucho peor que la de aves y mamíferos
Ranas, sapos, salamandras y otros anfibios se están extinguiendo a tasas mil veces más altas de lo normal, lo que supone un ritmo sin precedentes, advierte un estudio de la Unidad de Evaluación de Biodiversidad de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN) elaborado por un equipo de más de 500 científicos de alrededor de 60 países, que publica la revista "Science" en su último número.
Los autores de este trabajo, denominado Evaluación Global de los Anfibios, explican que 1.856 especies, que representan el 32,5% de las 5.743 especies de anfibios conocidas, están "globalmente amenazadas". Además, 2.468 especies (43,2%) están en recesión, otras 435 (7,6%) presentan un rápido declive y hasta 122 (2,1%) parece que han desaparecido desde 1980. Otras 113 especies no han sido reportadas en estado salvaje en años recientes y se considera que también pueden estar extintas. Frente a esto, menos del 1% está en crecimiento y sólo el 27% de las poblaciones se encuentran estables.
Estos números indican que la situación de los anfibios es mucho peor que la de las aves o los mamíferos. En comparación, solamente el 12% de todas las especies de aves y el 23% de las especies de mamíferos están amenazadas. Algunos anfibios que presentan un rápido declive están desapareciendo a pesar de que viven en una situación en la que no existen amenazas obvias o visibles, aunque lógicamente las enfermedades y el cambio climático están implicados.
La extensión continuada de estos enigmáticos descensos por todo el mundo pondrá a muchas más especies en riesgo de extinción, advierten los autores del estudio. "El hecho de que un tercio de los anfibios esté en un declive precipitado nos dice que estamos moviéndonos rápidamente hacia un número de extinciones potencialmente epidémicas", afirma Achim Steiner, director general de UICN.
El mayor número de extinciones se da en América Latina. Así, Colombia tiene 208 especies anfibias en peligro -el mayor número en el mundo-, seguida de México con 191, Ecuador con 163, Brasil con 110, y China con 86. Pero los mayores niveles se registran en el Caribe, donde más del 80% de los anfibios están amenazados en la República Dominicana, Cuba y Jamaica, mientras que Haití tiene el porcentaje más alto, con el 92% de sus especies en peligro de extinción.
"Chytridiomycosis"
En América, Caribe y Australia, una enfermedad altamente infecciosa llamada "chytridiomycosis" ha tenido un fuerte impacto en estos animales. Nuevas investigaciones muestran que, en algunas regiones, los brotes de la enfermedad pueden estar vinculados a los años de sequías, que los científicos atribuyen de manera creciente a los efectos del cambio climático. Pero en la mayoría de las partes del mundo, incluyendo Europa, Asia y África, esta enfermedad no es un problema tan grave. Otras amenazas, como la destrucción del hábitat, la contaminación del aire y del agua, así como la demanda de los consumidores, son las mayores causas de este declive.
"Puesto que la mayoría de los anfibios depende del agua dulce y siente los efectos de la contaminación antes que muchas otras formas de vida, incluyendo los humanos, su rápido declive nos dice que uno de los sistemas de las fuentes de vida más críticas de la Tierra está siendo destruido", dice el director de la investigación, Simon Stuart.
La piel de los anfibios es sumamente permeable y es sensible a cambios en el medio ambiente, incluyendo cambios en el agua dulce y en la calidad del aire. "Los anfibios son uno de los mejores indicadores de la salud ambiental general de la naturaleza", dice Russell A. Mittermeier, presidente de la ONG Conservation International (CI). "Su catastrófico declive sirve como una advertencia de que estamos en un periodo de significativa degradación ambiental", añade.
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