Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Secciones dentro de este canal: Medio ambiente
Formatos dentro de este canal: Medio ambiente
Se trata de terremotos que se registran en zonas de subducción como la de Chile o Japón
La relación entre varios episodios menores relacionados con los movimientos de los materiales del interior de la Tierra y que hasta ahora se creían aislados ha sido finalmente establecida por científicos estadounidenses y japoneses, que los han agrupado bajo la nueva categoría de "terremotos lentos".
Los investigadores explican en un artículo publicado en el último número de la revista científica "Nature" que esta nueva definición "unifica una clase diferente de fenómenos sísmicos lentos y puede contribuir a una mejor comprensión de los procesos de subducción (hundimiento) de la placa y de aparición de los grandes terremotos". Entre estos fenómenos se encuentran los conocidos como profundos temblores episódicos, seísmos de baja intensidad, terremotos de muy baja intensidad, lentos deslizamientos de tierra y seísmos silenciosos.
Existen diferencias entre el comportamiento de estos terremotos lentos y el de los seísmos ordinarios, según los científicos, que trabajan para las universidades de Tokio y de Stanford (California). Estos terremotos lentos han sido agrupados como distintas manifestaciones de un mismo fenómeno. El momento sísmico de estos terremotos lentos, la cantidad de energía que liberan, es constante y proporcional a su duración, algo que no sucede en los seísmos ordinarios, cuya duración es proporcional a la raíz cúbica de su momento sísmico, según los investigadores. Esta nueva categoría de terremotos se registra en zonas de subducción como la de Chile o Japón, donde dos placas tectónicas se encuentran y una de ellas se hunde por debajo de la otra. Casualmente, en estas áreas se han producido las mayores catástrofes sísmicas de la historia, todas de magnitud 8 o superior en la escala de Richter. A pesar de todo lo que se ha podido conocer hasta ahora sobre estos terremotos lentos, los científicos creen que aún quedan por descubrir los mecanismos físicos que los producen.
Relacionadas con este artículo:
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI