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Cerca de 6.000 buques transportan cargamento contaminante por todo el planeta
La contaminación en el mar no se refiere sólo al desastre ecológico visible en las costas, o al desastre económico primigenio de los pescadores que no pueden faenar. Sus efectos quedan latentes en la vida marina y pueden llegar, en un medio o largo plazo, a la cima de la cadena alimenticia, es decir, al ser humano, después de pasar por los seres vivos que habitan los océanos.
El comportamiento de un derivado de petróleo en el mar depende, según el CEDRE, de cuatro propiedades: su volatilidad, su solubilidad, su tendencia a formar emulsión y sus posibilidades de degradación. Cada vertido, entonces, tendría unas propiedades diferentes.
Un informe de Greenpeace analiza de forma general los efectos del petróleo sobre el mar. Por un lado están los llamados fóticos, el hidrocarburo afecta a la superficie del agua, impidiendo el paso de la luz y del oxígeno, perjudicando a la vida marina, tanto acuática como aérea (aves pescadoras). La falta o disminución de luz reduce el área donde es posible la fotosíntesis, y, por tanto, perjudica el desarrollo de plantas.
El 80% de esta actividad fotosintética se produce en los 10 primeros metros de profundidad. La falta de plantas disminuye, a su vez, el aporte de oxígeno y de alimento al ecosistema, y también el cobijo que dan a miles de especies marinas. Ello origina una caída en la extensión de fitoplancton, y, por consiguiente, también un descenso de la cantidad de zooplancton, lo que puede provocar la interrupción del crecimiento de un número importante de especies.
Otra clase de efectos son los llamados tóxicos. Los más visibles son los que sufren las aves, que impregnadas de petróleo pueden llegar a morir de hipotermia, además de envenenadas o de inanición, por no poder acceder a su alimento. Los mamíferos marinos pueden sufrir el taponamiento de sus vías respiratorias y su mucosa por los contaminantes químicos, aparte de problemas en la piel. Al alimentarse de animales contaminados, el envenenamiento también es una amenaza para ellos.
Pero no quedan ahí los efectos tóxicos del petróleo. Al llegar al fondo marino el ecosistema sufre graves alteraciones; las algas quedan cubiertas por una capa aceitosa que dificulta su reproducción.
Los mejillones y otros moluscos pierden su adherencia a las rocas y caen, con lo que dejan de alimentarse, mientras que otras especies filtradoras ingieren tal cantidad de contaminante que mueren o se convierten en no aptas para el consumo humano. En conjunto, los efectos sub-letales pueden abarcar deformaciones, pérdida de fertilidad, cambio en el rumbo de las migraciones, reducción en el nivel de eclosión de huevos, alteraciones en el comportamiento, etc.
Los expertos del Instituto de Investigaciones Marinas del CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas), señalan que el fuel afecta a la cadena nutricional en el litoral, desde el plancton hasta los seres que viven en las rocas (percebes o mejillones) o los que habitan en el sedimento (berberechos y almejas) provocándoles la muerte o debilitándoles.
El microbiólogo José Luis García explica desde el CSIC, donde desempeña su labor, que los efectos en el fondo marino y los que conllevan los componentes del vertido que no se ven pueden ser más nocivos que los visibles, precisamente por esa no identificación. Según este experto, hay componentes de los hidrocarburos que no son asimilables por bacterias y microorganismos, como los componentes cicloalcanos y poliaromáticos.
Sin embargo, hay otros que, al ser combustibles fósiles, son fácilmente asimilables por estos organismos, sin dañar a la cadena. Durante millones de años han existido emanaciones naturales de petróleo en el fondo marino. Por eso algunos pequeños organismos se han especializado en obtener energía a partir de su degradación. Aunque éste es un proceso lento y que no sirve para acaparar las ingentes cantidades de petróleo y derivados que llegan al mar.
Efectos sobre la salud
Algunos componentes del petróleo y sus derivados son cancerígenos. El crudo contiene multitud de compuestos químicos diferentes que varían según la procedencia del mismo. La mayoría de estos compuestos son hidrocarburos, entre el 50% y el 98%, pero hay también otros metales como el vanadio, el níquel o el hierro.
Algunos de los hidrocarburos tienen una conocida toxicidad para el ser humano, aunque Grenpeace afirma que hay otros muchos de los que se desconoce su nivel de peligrosidad. Entre los compuestos destacados por sus efectos nocivos contra la salud están los hidrocarburos aromáticos simples y los policíclicos.
La mayoría de estos compuestos tóxicos entran en el cuerpo por vía respiratoria, como el benceno, el tolueno o los citados benzopireno e indopireno, desafortunadamente los que contiene el fuel del Prestige.
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