Saltar el menú de navegación e ir al contenido

CONSUMER EROSKI, el diario del consumidor

Buscador

Boletines

| Baja | Más opciones |

(Medio ambiente)


Cambiar de idioma

Otras utilidades


Caza de focas

Una actividad que enfrenta a ecologistas contra cazadores y autoridades canadienses

El comienzo de la temporada de caza de focas en aguas canadienses ha vuelto a traer polémica. Los grupos ecologistas lo consideran una matanza inhumana, mientras que las autoridades canadienses y los cazadores se defienden argumentando que se trata de un medio de subsistencia que en ningún modo hace sufrir a estos animales ni pone en peligro la supervivencia de la especie.

  • Autor: Por ALEX FERNÁNDEZ MUERZA
  • Fecha de publicación: 31 de marzo de 2006

- Imagen: marj k -

A finales de marzo, las focas acuden en masa a la costa helada del golfo de San Lorenzo a alumbrar a sus crías, que se convierten en presa fácil para miles de cazadores, puesto que aún no saben nadar y se encuentran indefensas. La temporada de este año ha comenzado lentamente porque el inusual clima cálido hace que los hielos sean más quebradizos, lo cual genera que las focas se distribuyan en un área más extensa de lo normal y que los cazadores tengan más problemas para ir a por sus presas. La cacería se desarrolla en dos fases: La primera parte se lleva a cabo, durante 10 o 12 días, en el Golfo de San Lorenzo, y la segunda parte, que comienza el 4 de abril, frente a la costa de Terranova. El Ministerio de Pesca y Océanos canadiense ha decretado una cuota máxima de capturas de 91.000 y 234.000 focas respectivamente, aunque según los ecologistas estas cifras son ampliamente sobrepasadas, en algunos casos porque los animales caen heridos al fondo del mar donde mueren lentamente.

Se pueden utilizar porras, rifles y "hakapiks" siempre que el primer golpe o disparo sea mortal

Los Reglamentos Canadienses sobre Mamíferos Marinos, que regulan la caza de estos animales, en su mayor parte de la especie "arpa", estipulan que se pueden utilizar porras, rifles y "hakapiks" (una especie de vara con un gancho utilizada tradicionalmente), siempre que el primer golpe o disparo sea mortal, para evitar su sufrimiento. Sin embargo, las organizaciones ecologistas afirman que muchas focas continúan heridas y conscientes, debido a que los cazadores evitan realizar más de un disparo para que la piel sea mejor valorada económicamente. Tras su captura, las focas son despellejadas para aprovechar su piel, lo cual es otro motivo de polémica. Los detractores de esta práctica creen que muchas de ellas siguen vivas durante el proceso, una acusación que las autoridades canadienses niegan.

En este sentido, cazadores y responsables institucionales canadienses afirman ser objeto de un alarmismo social internacional injustificado. A las declaraciones públicas de personajes famosos como las actrices Brigitte Bardot o Pamela Anderson o el cantante Paul McCartney y su esposa, Heather Mills, se les suman los incidentes que todos los años provocan las persecuciones en zodiac de grupos ecologistas que tratan de grabar con sus cámaras los supuestos actos crueles de los cazadores, o la llamada al boicot de los productos de aquel país. El Ejecutivo canadiense defiende que la población de focas se ha triplicado desde los años setenta, por lo que la caza se justifica también para controlar una proliferación excesiva, y que ya desde 1987 la ley prohíbe cazar focas de pelo blanco. Por su parte, los responsables de la industria pesquera aseguran que las focas son las responsables de que el bacalao haya desaparecido casi por completo, dejando de esta manera sin trabajo a los pescadores de la zona. Frente a estas afirmaciones, los grupos ecologistas responden que el número de focas ha aumentado gracias a que Estados Unidos prohibió la importación de productos de la foca en 1972 y la Unión Europea prohibió una década después el comercio de las pieles blancas de crías de foca, por lo que de seguir aumentando la cuota de presas, la especie nuevamente podría estar en peligro como en los años 80. Asimismo, los ecologistas recuerdan que ha sido la sobreexplotación de los recursos pesqueros la que ha acabado con el bacalao en aquella zona, y no las focas.

¿Por qué se cazan focas?

La piel de las focas, que se vende por más de 35 euros, es muy apreciada en Rusia y en otros países del este de Europa, así como en Noruega y Asia. Y aunque de forma minoritaria, la grasa y la carne también se aprovechan, para hacer aceites e incluso hamburguesas o una especie de salchichón seco, así como su pene, que es muy valorado en algunos países asiáticos como afrodisíaco. De esta forma, el Gobierno asegura que en 2005 la zona recibió el equivalente a unos 14.000.000 de euros.

Por ello, las autoridades canadienses subvencionan esta práctica, para ayudar a los pescadores que se quedaron sin faenar tras el desplome de la pesquería del bacalao en los años 90. Así, se calcula que un cazador puede conseguir una media semanal de entre 2.500 y 9.500 euros, por lo que no resulta extraño que el 60% de los canadienses apoye la caza anual de focas, según una encuesta financiada por el Ejecutivo de Canadá.


Zona relacionada


Recursos de esta página



Validaciones de esta página

  • Accesibilidad: Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto