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Este límite de velocidad podría afectar al 80% de las calles de las urbes españolas
Reducir la siniestralidad es uno de los objetivos prioritarios de la Dirección General de Tráfico (DGT). Con ese fin, Tráfico firmará con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) un convenio que incluye una ordenanza municipal común sobre zonas de velocidad restringida a 30 kilómetros por hora en las ciudades. Esta medida podría afectar al 80% de las calles de las urbes españolas.
En el primer "Encuentro de Ciudades para la Seguridad Vial", la directora del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de Tráfico, Ana Ferrer, analizó las propuestas de la DGT para reducir la siniestralidad en las ciudades. A este respecto, recordó que la accidentalidad ha bajado con "más peso" en las carreteras que en los tramos urbanos.
Tráfico pretende consensuar con las administraciones locales el diseño de la movilidad con criterios de seguridad para proteger a los más vulnerables, como lo son los peatones y los motoristas, explicó Ferrer. La DGT quiere que los ayuntamientos entren de forma "decidida" en la seguridad vial y por ello también firmará en breve con la FEMP un convenio en el que se prevén varios aspectos. Se trataría de promover que los municipios hagan planes de movilidad segura y de proponer un texto tipo de ordenanza municipal que la facilite y que les permita acometer algunas medidas urbanas para reducir la siniestralidad.
Entre estas medidas, la directora del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de Tráfico citó elevar determinados cruces o pasos de peatones, señalizar estas zonas para los viandantes de forma distinta o establecer más "zonas 30", es decir, aquellas zonas en las que se circula a 30 kilómetros por hora. La posibilidad de sobrevivir a un accidente cuando se circula a esa velocidad es elevada, mientras que las probabilidades de evitar el atropello son "muchísimas", destacó Ferrer.
El 80% del tráfico en las ciudades se registra en un 20% de las calles, en lo que son las principales, mientras que en el resto de las vías se contabiliza un 20% movilidad, detalló Ferrer. Son esas calles principales las susceptibles de "zona 30", las calles de barrio, donde se producen más atropellos ya que "la gente va más relajada", apuntó. "La calle no es para el vehículo que va en transito, sino de los ciudadanos, de los peatones, de los que andan; ahí el vehículo tiene que saber es que es el último de la fila", afirmó Ferrer, quien subrayó la necesidad de ese cambio cultural en los municipios.
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