Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Salud

Tipos de contenidos: Salud

^

Padres de jóvenes con anorexia o bulimia denuncian las carencias sanitarias para tratar estas enfermedades

Estos trastornos continúan incluyéndose dentro de la salud mental y no se ofrecen tratamientos específicos, afirman

  • Fecha de publicación: 23 de mayo de 2002

Un encuentro de padres con hijos anoréxicos o bulímicos celebrado la semana pasada en Salamanca ha puesto de manifiesto la desorientación y el abandono que sufren por parte de la Administración. Muchos se sienten impotentes e indignados ante la escasez de unidades públicas especializadas en el tratamiento de los trastornos de la alimentación. Sus experiencias recrean una "realidad sanitaria" que en ocasiones puede llegar a poner en peligro la vida de los afectados.

La denuncia de los padres radica en que el tratamiento de estas enfermedades "se sigue limitando en la mayoría de los casos a la terapia psiquiátrica, sin que existan equipos médicos especializados y compuestos por profesionales de varias ramas, que apliquen los protocolos ya existentes. Estos trastornos se continúan englobando en el saco de la salud mental, y no se ofrecen los tratamientos específicos que ya hay", asegura Manuel Suárez, presidente de la Asociación Salmantina de Trastornos Alimentarios (ASTRA).

Este portavoz considera "muy importante la labor del psiquiatra", pero "también lo es la del endocrino, el ginecólogo, el internista, el psicólogo clínico. Todas estas áreas deberían estar coordinadas en equipos médicos multidisciplinares que hoy día son muy escasos".

Trece unidades en España

En este sentido, añade que en España "sólo funcionan en la actualidad trece unidades públicas". La escasez de equipos de este tipo, que sirvan de referencia, provoca en los padres una gran incertidumbre en los momentos iniciales. "Te sientes perdida porque no sabes a dónde ir ni qué hacer", señala Rosa García, una madre salmantina que comienza a ver el final del túnel después de que su hija haya recibido el alta tras diez meses ingresada en una clínica privada de Barcelona.

"Si no hubiera buscado un centro por mi cuenta mi hija estaría muerta", declara Rosa. Ahora da "gracias a Dios", pero no olvida que se sigue cometiendo "una irresponsabilidad" con otras muchas familias como la suya. Por eso pide a los padres "unión para luchar por nuestro problema y obligar a la Administración a que ofrezca la atención sanitaria integral que recoge la Constitución".

La hija de Rosa "perdió con 16 años más de treinta kilos en apenas tres meses". Esta madre explica que en una primera fase del tratamiento respondió bien físicamente, ganó peso, pero "psicológicamente fue horrible, pasó de la anorexia a la bulimia, y llego un momento en el que nos tuvimos que ir a Barcelona porque se encontraba muy mal". La opción de recurrir a un centro privado, que es común, también tiene sus inconvenientes, ya que "para la familia supone salir de tu ciudad y para la enferma implica un desarraigo familiar, del círculo de amistades, de los estudios, etc.".

Y es que no todas las comunidades españolas disponen de los mismos medios. Así, Cataluña, Cantabria o Madrid tienen "muchos más recursos tanto públicos como privados" que por ejemplo Castilla y León, en donde según Manuel Suárez, "sólo hay una unidad en Burgos y no está totalmente desarrollada". De esta forma, "dependiendo de la región en la que estés, tu hija se cura totalmente, se malcura o se cronifica, y en algunos casos puede llegar a morir", señala Suárez, que atribuye el problema a que "los responsables sanitarios no se han concienciado sobre estos trastornos alimentarios".

La falta de profesionales especializados en estas patologías es otro de los motivos, señala Agustina Benito, madre de otra joven que ha superado la enfermedad. Agustina tuvo que trasladarse a Madrid para poder curar a su hija. Ahora, la experiencia le dice que las adolescentes con estos trastornos "pueden salir, pero con el tratamiento adecuado".

Los peligros de la imagen

Los medios de comunicación, la moda y la publicidad son factores a tener muy en cuenta en el origen de los trastornos de los comportamientos alimentarios. Los cánones de belleza que propugnan, acaban haciéndose tan comunes que "no le das importancia", recuerda Agustina Benito.

"El tema de las dietas adelgazantes es tan común en revistas, programas, personajes famosos..., que puede pasar desapercibido, pero hacen mucho daño a las chicas", apunta Agustina.

La doctora María Teresa Mories, del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario de Salamanca, añade que la publicidad pro-adelgazamiento contribuye a "asociar buen físico con éxito social, lo que crea un conflicto entre la sobreabundancia de comida y el canon de belleza".

Etiquetas:

Anorexia, jovenes, padres




Otros servicios


Buscar en