Saltar el menú de navegación e ir al contenido
El 21% de los trabajadores europeos están expuestos a compuestos cancerígenos
Bruselas pondrá en marcha a partir de mañana una campaña de información para prevenir los riesgos del uso de sustancias peligrosas durante la actividad laboral, según anunciaron el presidente del Parlamento Europeo, Pat Cox, y la comisaria europea de Empleo y Asuntos Sociales, Anna Diamantopoulou.
Esta iniciativa, que se llevará a cabo por medio de la Agencia Europea para la Seguridad y la Sanidad en el Trabajo, se centrará en informar de los riesgos y las soluciones a través de diversos medios, como la difusión de folletos y la creación de una página electrónica.
Según datos de la Comisión Europea, el 21% de los trabajadores europeos -32 millones de personas- está expuesto a sustancias cancerígenas, como el benceno o el silicio cristalino, y el 22% respira vapores y humos durante una cuarta parte de su tiempo de trabajo.
En la Unión se utilizan 100.000 productos químicos y otros productos biológicos que representan un riesgo para la salud. Los sectores laborales más peligrosos son el de la agricultura, la imprenta, las labores de limpieza, la construcción, la salud y la mecánica automovilística.
La mencionada agencia denuncia que sólo dos tercios de los 30.000 productos químicos utilizados con mayor frecuencia, han pasado una prueba que identifique los peligros que suponen su manipulación; mientras que, por el contrario, el 12% de las empresas europeas respetan las reglas de prevención de riesgos toxicológicos.
Enfermedades
Estudios elaborados por Bruselas revelan que un 4% de los cánceres sufridos por la población se originan en el trabajo y que casi un 10% de los trabajadores han tenido alguna vez un eccema.
Además, una tercera parte de los casos de asma que se presentan en la edad adulta, se originan por la exposición a determinadas sustancias durante la actividad laboral. Las investigaciones indican también que los trabajadores que respiran el polvo de la madera pueden sufrir cáncer de pulmón y los que están expuestos al benceno, leucemia.
Asimismo, se relaciona el cáncer de pulmón con la exposición a amianto, una sustancia altamente peligrosa que ha sido prohibida en la UE, pero que aún se encuentra en edificios antiguos.
La exposición a disolventes orgánicos, como cierto tipo de alcoholes, puede provocar además pérdidas de memoria y otros desórdenes del sistema nervioso central, mientras que ciertos pesticidas agrícolas aumentan el riesgo de contraer la enfermedad de Parkinson entre un 15 y un 20%.
Relacionadas con este artículo:
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI