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Concluye que las enzimas que sirven de base a los medicamentos no son el único determinante de la reproducción
Las células normales son capaces de encontrar nuevas vías para la división celular cuando se eliminan las enzimas CDK4 y CDK6. Ésta es la principal conclusión de la investigación dirigida por Marcos Malumbres y Mariano Barbacid, del programa de oncología molecular del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), cuyos resultados publica la revista "Cell".
Este descubrimiento viene a cuestionar el consenso internacional, según el cual las quinasas CDK4 y CDK6 se consideraban esenciales para la división celular. De hecho, este trabajo supone un duro golpe para las esperanzas depositadas en al menos tres fármacos antitumorales que ya se encuentran en fase II de investigación y que actúan inhibiendo la actividad de estas proteínas, con el fin de evitar que la célula tumoral se reproduzca.
"El análisis de los trabajos de investigación publicados en los últimos 10-15 años -explica Marcos Malumbres- permite establecer que la división celular mediada por esas quinasas constituye un proceso esencial en el desarrollo de los tumores".
"Hasta ahora, se pensaba que todas las señales y controles necesarios para que las células se dividan con normalidad dependían de estas proteínas. La conclusión general era que el primer paso para que la célula se divida radica en un aumento de unas ciclinas (tipo D) y la activación de CDK4 y CDK6. Sin embargo, hemos podido comprobar que pese a la ausencia de estas enzimas, la célula logra dividirse, es decir, que existen otros mecanismos para que se complete este proceso", aseguró el científico.
Premio Nobel
El organismo humano dispone de varias enzimas del tipo CDK, más conocidas como quinasas dependientes de ciclinas, cuyo descubrimiento, en la década de los 80, mereció el Premio Nobel de Medicina en 2001 para los investigadores Paul Nurse, Leland Hartwell y Tim Hunt. Desde entonces, todas ellas se han considerado fundamentales en el ciclo de división celular.
El trabajo publicado ahora en "Cell" refrenda el fin de este consenso, sugiriendo que estas proteínas resultan prescindibles en el contexto de la proliferación celular. Estas enzimas, por tanto, deben ser consideradas ahora con cautela como dianas para el desarrollo de fármacos antitumorales.
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