Saltar el menú de navegación e ir al contenido
La asociación de consumidores reclama la revisión urgente de la gestión de las listas de espera
Los españoles deben esperar una media de cinco meses para obtener un diagnóstico de sus dolencias, según una encuesta realizada en 59 localidades de las 17 comunidades autónomas por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que reclama a los poderes públicos un revisión urgente de la gestión de las listas de espera, y a los partidos políticos un pacto para garantizar la salud ciudadana.
Un total de 15.964 usuarios de la sanidad pública respondieron a las preguntas entre los meses de mayo y junio mientras aguardaban en las salas de espera a ser recibidos por el médico especialista de turno, o a que se les practicaran las pruebas diagnósticas solicitadas por éste. El trabajo excluye las listas de espera quirúrgicas y las consultas a través del sistema de urgencias.
OCU concluye que entre la primera petición de cita al facultativo y la aplicación del tratamiento transcurren 152 días, cinco meses de promedio, que además de generar incertidumbre y temor en el paciente, pueden deteriorar su salud de forma objetiva. "Semejante demora puede hacer que las pruebas diagnósticas pierdan validez y haya que repetirlas, o que la enfermedad se agrave por no haber actuado a tiempo, y eso es del todo inaceptable", denuncia José María Múgica, director de la Organización. "Dos meses -añade- sería un lapso razonable para todo el proceso".
En lo que se refiere a la atención externa especializada, desde que uno pide hora al especialista hasta que pisa la consulta pasan 65 días. Si éste solicita una prueba diagnóstica, con toda probabilidad se irán otros dos meses hasta que el paciente consigue hacérsela, y un mes más antes de ser recibido de nuevo para obtener diagnóstico y tratamiento facultativo. "Y eso en el mejor de los casos, que haya tenido la precaución de pedir la segunda cita al mismo tiempo que la prueba diagnóstica para evitar luego más demoras", señala Múgica.
El panorama empeora aún más según cuáles sean las especialidades analizadas y las pruebas solicitadas. Si se trata de mamografías, la media de espera sube a 174 días; con una resonancia magnética de por medio, 167 días, y en caso de pruebas de alergia, 162 días.
En este contexto, la tentación de recabar atención por la vía de las urgencias hospitalarias crece cada día entre la ciudadanía, advierte OCU.
Diferencias regionales
Con la gestión de la sanidad en manos de cada comunidad autónoma, las diferencias regionales se disparan. Castilla-La Mancha es la que mejor gestiona sus listas de espera, con tiempos más ajustados en todas las especialidades, según OCU. Frente a los dos meses de espera media para ver por primera vez al especialista, los castellano-manchegos esperan sólo 23 días, y sólo pasan de los 30 (33 días) para la primera consulta con el cardiólogo. En el otro extremo está Canarias, con una demora media de 160 días sólo para llegar a la primera consulta; en el caso de una visita al alergólogo, la cosa se pone en 217 días.
En cuanto a las pruebas diagnósticas, la mejor media es la de Murcia, con 22 días, seguida de Castilla-La Mancha, 26 días. Los peores promedios son los de Cataluña (73 días), Madrid (74), Andalucía (83 días) y Extremadura (87).
Los responsables de OCU piden que cunda el ejemplo de Castilla-La Mancha, que ha regulado por ley los tiempos máximos de demora, contempla el eventual desvío de pacientes a la sanidad privada en los casos más serios, y ha habilitado las tardes para la práctica de pruebas diagnósticas en hospitales y centros públicos especializados.
En CONSUMER EROSKI nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI