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En algunos países, un encarecimiento de los cigarrillos del 10% ha supuesto un descenso del consumo del 4%, recuerda
El Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT), organismo que agrupa a una cuarentena de asociaciones del ámbito sanitario, considera que el Gobierno debería provocar "un incremento serio" de los precios del tabaco, de manera que se convierta en un artículo de lujo. Así lo señaló ayer el doctor Miguel Barrueco, miembro del CNPT, quien apuntó que esta medida no está recogida en el anteproyecto de ley anunciado por el Gobierno para luchar contra el tabaquismo, que fue analizado en el IV Congreso Nacional de Prevención y Tratamiento del Tabaquismo, celebrado la semana pasada en Barcelona.
Barrueco incidió en que España es uno de los países en los que el paquete de tabaco es más barato, un hecho que provoca que de Francia vengan expresamente autocares fletados para comprar paquetes de cigarrillos. Por ese motivo y, aunque resulte impopular, apostó por incrementar los precios, para que el tabaco se convierta en un artículo de lujo.
El miembro de la junta del CNPT remarcó que en algunos países se ha comprobado que un incremento del 10% de los precios ha supuesto un descenso del consumo del 4% y en el sector de las personas más jóvenes, del 10%.
Este sector de población centró también el debate de los sanitarios en el Congreso. Éstos pidieron al Gobierno que aplique una nueva legislación que favorezca que los jóvenes no se inicien en el consumo del tabaco y que ayude a los fumadores a curarse de su adicción.
En lo que respecta a la legislación sobre este problema en España "vamos atrasados en comparación con otros países de Europa", según el presidente del CNPT, el doctor Rodrigo Córdoba, quien puso como ejemplos que aquí no se regula todavía la publicidad de los productos y se incumplen las normas en los denominados espacios "sin humo".
A pesar de estas consideraciones, "aunque vayamos con un cierto retraso, podemos avanzar ahora con un paso mayor", coincidieron tanto Córdoba como Barrueco.
Ayuda clínica
Barrueco afirmó de forma contundente que "dejar de fumar a nivel individual es posible, sobre todo si se cuenta con apoyo clínico", e independientemente "de la presión que puedan hacer las grandes multinacionales del sector, incluso a los gobiernos". Ante estas afirmaciones, la enfermera Silvia Granollers, del grupo Grapat dedicado a combatir el tabaquismo, recordó que en los centros básicos de salud de toda España "existen programas para que se pueda dejar de fumar".
Por otra parte, Barrueco insistió en la necesidad de que los medios de comunicación también contribuyan a que se extienda la idea de que los actuales fumadores "deben dejarlo, porque fumar es perjudicial para la salud". "Esta lucha -prosiguió- debe ser una simbiosis entre la legislación gubernamental y la concienciación social. Si la sociedad avanza cada vez más en el convencimiento de que fumar es malo, las políticas gubernamentales también avanzarán en ese sentido".
A pesar de que en España aún hay millones de fumadores, el doctor Joan Ramón Villalbí, presidente del comité organizador del Congreso, dijo que "las tendencias son esperanzadoras" y agregó que "ninguna generación de españoles ha fumado tanto como la de los marcados por la Guerra Civil". Para él se trata, por tanto, de continuar en este camino. "Lo único que pedimos al Gobierno es que no haga más fácil el negocio a las multinacionales", concluye.
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