Saltar el menú de navegación e ir al contenido
El 1% de la población rusa entre 18 y 23 años tiene el VIH, según datos oficiales
La falta de antirretrovirales impide a los pacientes seropositivos rusos poder seguir sus tratamientos con normalidad desde el pasado mes de junio. Ello se debe a "problemas burocráticos", según aseguró el ministro de Sanidad, Genaddy Onishchenko, que aclaró en rueda de prensa que este desabastecimiento se debe principalmente a "la inflexibilidad de los distribuidores, a pedidos incorrectos y a los cálculos erróneos en el número de tratamientos necesarios".
En Rusia, según estadísticas oficiales, hay 334.000 personas infectadas por el virus del sida. Sin embargo, ONUSIDA cree que esta cifra podría ascender a 900.000 personas, mientras que otras fuentes hablan incluso de un millón, en torno al 1% de la población rusa. De ahí que el VIH empiece a ser un problema en el país. Hasta tal punto que en la reunión de alto nivel sobre el sida de las Naciones Unidas, celebrada el pasado junio, Gennady Onishchenko afirmó que se ha convertido en "una cuestión de seguridad nacional". Para luchar contra esta lacra, las autoridades rusas anunciaron en abril la puesta en marcha de una comisión para coordinar a los distintos sectores gubernamentales y sociales implicados.
"La mayoría de los nuevos casos que se han registrado han sido consecuencia de relaciones sexuales más que por agujas infectadas, la mayor fuente de infección hasta la fecha", explicó en la presentación de la comisión Vadim Pokrovsky, director del centro federal contra el sida. Por ello, "pondremos especial énfasis en la educación. Asimismo, realizaremos campañas de publicidad y facilitaremos el acceso a los condones y las jeringuillas", anunció el primer ministro ruso Igor Shuvalov, que preside esta comisión.
Los datos reflejan que el 1% de la población rusa entre 18 y 23 años tiene el VIH y que la mayoría lo ha contraído a través de relaciones sexuales. Existe una especial preocupación por el sida que afecta a las mujeres, ya que éstas podrían transmitir el virus a sus futuros bebés. De este modo, la epidemia de sida podría contribuir a aumentar la crisis demográfica que ya padece el país. Además, también afectará a la economía rusa, ya que la enfermedad ataca cada vez con mayor fuerza a la población activa del país.
Aunque el sida llegó a Rusia seis años más tarde que a otras regiones del mundo, con la apertura al mundo occidental los datos han cambiado drásticamente. Así, Ucrania es junto con Rusia el país más afectado de la región y la provincia rusa de Malingrado es una de las regiones del mundo más afectadas por el VIH.
Relacionadas con este artículo:
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI