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Los expertos apuntan como culpables la falta de formación del personal y la carga de trabajo
El 60% de los ancianos que viven en residencias geriátricas, tanto públicas como privadas, pueden sufrir desnutrición, según varios estudios presentados en el 'I Curso teórico práctico de Nutrición para Enfermería Geriátrica', que tuvo lugar recientemente en la localidad barcelonesa de Sitges. «Se trata de un porcentaje muy alto, ya que son personas ancianas, en muchas ocasiones con varias patologías, polimedicadas y con un bajo estado de ánimo», señaló la dietista de la Consejería de Bienestar Social de la Comunidad Valenciana y una de las coordinadoras del curso, Elena Moreno.
El problema principal es la falta de un diagnóstico a tiempo. «En muchas ocasiones, por la falta de formación del personal y la carga de trabajo, se llega al extremo de no detectar el problema hasta que el anciano está en los huesos y sin comer nada», dijo Moreno.
Entre las causas más frecuentes de esta malnutrición en el anciano están los trastornos de la deglución, la mala funcionalidad del tracto gastrointestinal, la anorexia producida por la ingesta de fármacos, por enfermedades agudas, por depresión o por demencia, y por enfermedades crónicas como cáncer. Los expertos insisten que es posible detectar la malnutrición e intervenir eficazmente identificando los factores de riesgo y realizando encuestas dietéticas que detecten los desequilibrios nutricionales.
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