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Un dictamen de la Comisión Europea cuestiona el modelo farmacéutico español y exige una reforma normativa de la apertura y adjudicación de establecimientos
En julio de 2005 la Comisión Europea mostró sus dudas respecto a la regulación del establecimiento de nuevas oficinas de farmacia en España y pidió el cambio de algunas normas por considerar que eran incompatibles con el Derecho comunitario. Desde el Ministerio de Sanidad se rechazaron estos argumentos y el pasado mes de junio Bruselas volvió a exigir, esta vez con un dictamen motivado, un cambio de legislación que acerca a la liberalización del sector de farmacias. Para la Comisión Europea, tan sólo la ley navarra se acerca al modelo ideal, por lo que propone al resto de comunidades autónomas que sigan su ejemplo. Por su parte, los colegios de farmacéuticos, incluido el de Navarra, critican la advertencia europea y defienden el actual modelo farmacéutico español, que establece un mínimo de 2.800 habitantes por farmacia y una distancia entre oficinas de 250 metros. Si la respuesta de España no satisface a la Comisión, será el Tribunal de Justicia Europeo quien se pronuncie.
El pasado 28 de junio la Comisión Europea dirigió al Gobierno español un aviso que exigía la modificación, en un plazo de dos meses, de la normativa que regula la adjudicación y el establecimiento de oficinas de farmacia en el nuestro país. A juicio de Bruselas, la actual legislación española en este ámbito (regulada por cada comunidad autónoma) puede vulnerar algunas normas comunitarias, tal y como ya advirtió en julio de 2005, cuando ya envió una primera carta de emplazamiento para pedir el cambio de normativa. En concreto, la Comisión Europea hace mención a tres aspectos:
Según la Comisión, esta regulación del sector supone una traba a la libertad de establecimiento, ya que limita el número de farmacias. Por ello, señala que una "liberalización" de las normas de establecimiento podría ocasionar un aumento del número de farmacias en regiones muy pobladas, sin que ello implicara una disminución del número de farmacias en otras zonas determinadas, por ejemplo las rurales". El Ministerio de Sanidad ya ha dado una respuesta a la Comisión Europea, en la que expone que "aquello que funciona bien no tiene por qué ser necesario cambiarlo". "Sanidad hará una defensa decidida del modelo farmacéutico español porque funciona de manera excelente", explica un portavoz de esta institución.
A partir de ahí, una vez que la Comisión reciba la respuesta de Sanidad, si la cree satisfactoria, archivará el expediente iniciado, mientras que en caso contrario lo remitirá al Tribunal Justicia Europeo para que se pronuncie al respecto. Precisamente, la Comisión Europea ya ha seguido este procedimiento con Italia por considerar que vulnera la legislación europea al prohibir que las empresas dedicadas a la distribución de medicamentos adquieran o participen en el capital de farmacias y la reserva de la propiedad para farmacéuticos o personas jurídicas compuestas por farmacéuticos. Además, también ha pedido a Austria que, al igual que España, modifique la normativa sobre establecimiento de farmacias.
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