Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Salud > Prevención y hábitos de vida

Tipos de contenidos: Salud

Feliz Navidad - Consumer 2018
^

Estos son los mejores deportes para el corazón

El corazón obtiene más o menos beneficios según el tipo de ejercicio físico que realicemos

Imagen: Ales Krivec

El ejercicio es una herramienta perfecta para poner a punto nuestro cuerpo en el plano cardiovascular. Gracias a él, la salud del corazón se fortalece, generando cierta protección contra las enfermedades cardiacas. Sin embargo, el organismo no saca provecho de todos los deportes por igual. Dependiendo de si elegimos una disciplina deportiva u otra, la salud cardiovascular obtendrá más o menos beneficios, ya que el tipo de ejercicio determina el posible rendimiento para nuestra salud. A continuación enumeramos los deportes más cardiosaludables e incidimos en dos aspectos esenciales al hacer ejecicio: la intensidad y la frecuencia.

Según explica el doctor Emilio Luengo, cardiólogo titular del área de Actividad Física en el Consejo de Expertos de la Fundación Española del Corazón (FEC), los deportes se dividen en dos grandes grupos: los que tienen principalmente un componente de fuerza, conocidos como anaeróbicos, y los llamados deportes de resistencia o aeróbicos.

Son estos últimos los que ejercen un papel protector para la salud cardiovascular. De ahí que ejercicios de resistencia o aeróbicos como salir a correr, nadar, montar en bicicleta o caminar a paso ligero sean algunos de los más indicados si estamos pensando en beneficiar a nuestro corazón.

"Los deportes aeróbicos tienen mayores beneficios porque son los que entrenan el aparato cardiovascular. Los de fuerza no ejercen esa misma función, pero sí tienen la ventaja de que mantienen la actividad física, por lo que combinar ambos también es positivo", asegura Luengo recordando que un gran porcentaje de aficionados al deporte suele hacer un entrenamiento mixto en el que practican ejercicios tanto aeróbicos como anaeróbicos. "Quienes corren suelen ir además al gimnasio para fortalecer ciertos grupos musculares. Y probablemente una persona que practica taekwondo correrá de vez en cuando para mantener el rendimiento respiratorio", afirma.

Intensidad y frecuencia

Una vez elegido el deporte, donde es clave disfrutar para que podamos mantener una rutina que incluya la práctica de ese ejercicio varias veces a la semana, quedaría por establecer la intensidad. Y es en este punto donde el colectivo médico recomienda cierto control. La razón es que superar nuestros límites puede traernos consecuencias negativas, de ahí que no debamos olvidarnos de ellos. "Los famosos pulsómetros son de gran ayuda para enseñar a la gente cuáles son sus límites. El problema llega cuando nos saltamos esos máximos", advierte el cardiólogo Emilio Luengo.

Imagen: Izf

Para saber cuál es la intensidad idónea a la que deberíamos practicar deporte debemos tener en cuenta nuestra edad. El doctor Karvonen desarrolló en 1957 una fórmula que dice que la frecuencia cardiaca máxima para una edad determinada es la que resulta de restar la edad a 220. Esa cifra sería la frecuencia cardiaca máxima soportada por nuestro corazón. Pero hay que procurar no llegar a ella porque existen evidencias de que si la superamos, el corazón puede empezar a fallar. Por eso lo adecuado es hacer ejercicio a una intensidad que sea el resultado de sumar a nuestra frecuencia cardiaca de reposo entre el 60 % y el 80 % de la diferencia entre nuestra frecuencia cardiaca de reposo y nuestra frecuencia cardiaca máxima calculada.

También es importante mantener cierta rutina deportiva, de forma que practiquemos ejercicio todas las semanas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los niños y adolescentes de entre 5 y 17 años hagan al menos 60 minutos diarios de actividad física de intensidad moderada a vigorosa, principalmente aeróbica. Para los adultos el consejo es practicar, como mínimo, 150 minutos semanales de actividad física aeróbica de intensidad moderada o 75 minutos de actividad intensa. Sin embargo, si hay posibilidad de dedicarle más tiempo, la recomendación es hacerlo para multiplicar los efectos protectores del deporte en nuestra salud.

Beneficios de la práctica deportiva

La efecto positivo más visible de la práctica deportiva es el control del peso y la regulación del metabolismo de nuestro tejido graso, lo que genera beneficios en cuanto a reducción del riesgo del síndrome metabólico. Pero, además, mejora los perfiles lipídicos y glucídicos, se reducen los triglicéridos que se consumen con el esfuerzo y aumenta los niveles de HDL, el llamado colesterol bueno. A todo lo anterior se suma que pesar menos se traduce en menos trabajo para el corazón, lo que ayuda a mantener una buena salud cardiovascular.


RSS. Sigue informado

Al publicar un comentario aceptas la política de protección de datos


Fundación española del corazón

Otros servicios


Buscar en