Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Salud > Problemas de salud

Tipos de contenidos: Salud

^

Hierro, entre poco y demasiado

El hierro es una parte esencial de la hemoglobina que garantiza el transporte de oxígeno a través de la sangre

  • Autor: Por JORDI MONTANER
  • Última actualización: 16 de marzo de 2007
 
Eritrocitos
Imagen: Hematíes

Aunque está presente tanto en tejidos vegetales como animales, el déficit de hierro o anemia es común en todo el mundo. Los síntomas de reducción en las reservas de hierro son el cansancio, cierta dificultad para respirar, dolor de cabeza, irritabilidad, una pérdida de peso o incluso vértigo. Lo malo es que un exceso de hierro puede ser aún más perjudicial.

El cuerpo humano almacena siempre algo de hierro para reemplazar el que se pierda, pero una disminución continuada de este elemento o un déficit dietético pueden acarrear la aparición de anemia. Se da la circunstancia de que el hierro de origen vegetal es más difícil de absorber que el de origen animal, por lo que los vegetarianos presentan siempre un riesgo de anemia mayor. De otro modo, si se mezcla algo de carne magra, pescado o carne de aves con legumbres o vegetales de hoja oscura, puede mejorar hasta tres veces la absorción de hierro de vegetal. Se sabe que los alimentos ricos en vitamina C aumentan la absorción de hierro, mientras que el té negro, por ejemplo, contiene sustancias que se fijan al hierro e impiden su asimilación por parte del organismo. Las necesidades diarias de hierro son del orden de los 10 a 12 mg/día, requiriendo un 50% adicional las mujeres y los hombres deportistas y hasta el doble las mujeres deportistas (20-25 mg/día).

A quelar, que algo queda

Un encuentro del European Iron Club, celebrado hace escasos meses en Barcelona, concluyó ante la opinión pública que la quelación del hierro es necesaria para ayudar a los pacientes con talasemia, drepanocitosis, síndromes mielodisplásicos y otras anemias que reciben transfusiones con regularidad. Ana María Villegas, del Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, recordó en una reunión con la prensa, organizada por Novartis, que la sobrecarga de hierro puede conllevar graves consecuencias para la salud, «ya que este mineral se elimina mal del organismo y, como consecuencia, se acumula en diferentes tejidos como el hígado (produciendo fibrosis y cirrosis hepática), el páncreas (causando diabetes) o el corazón (dando lugar a miocardiopatías).

En la quelación se administra un agente farmacológico capaz de fijarse al hierro de los tejidos y eliminarlo

Clínicamente se distinguen dos tipos de sobrecarga de hierro: una primaria y otra secundaria. La sobrecarga de hierro primaria obedece siempre a una enfermedad congénita o hereditaria como, por ejemplo, la hemocromatosis (el defecto de una proteína se salda con un acúmulo del mineral). En la secundaria, la anemia de un paciente requiere a la larga de transfusiones de sangre y, como el organismo no cuenta con un mecanismo para excretar hierro de forma fisiológica, éste va acumulándose en los órganos a medida que se avanza en las transfusiones. Los pacientes con hemocromatosis pueden beneficiarse de las flebotomías, pero para los pacientes con sobrecarga de hierro secundaria la única solución es la quelación. En la quelación se administra un agente farmacológico capaz de fijarse al hierro de los tejidos y eliminarlo a través de la orina o las heces.

Mejorando el tratamiento

Hoy por hoy, el agente quelante más empleado es la desferoxamina, con dos o tres administraciones diarias por vía subcutánea. Se trata de un remedio eficaz pero mal tolerado por un porcentaje nada despreciable de pacientes. Los ensayos clínicos demuestran que los pacientes con talasemia que han optado por un tratamiento de deferoxamina bien llevado mejoran tanto la supervivencia como la calidad de vida; no obstante, los datos de cumplimiento de esta prescripción distan de ser buenos.

Con motivo de la reunión de Barcelona, el European Iron Club informó de la presentación de nuevo agente quelante, el deferasirox, recientemente reconocido por la Comisión Europea. Se trata del primer quelante del hierro administrado por vía oral y, según Villegas, «deferasirox, a diferencia de la desferoxamina, se absorbe por el tubo digestivo y permanece mucho más tiempo en el plasma. Su aclaramiento es lento, con lo cual los pacientes únicamente requieren una dosis diaria en forma de solución bebible».

PROTECCIÓN NEUROTÓXICA

La acumulación de hierro en el cerebro se asocia en ocasiones con la producción de especies reactivas de oxígeno (radicales libres como el anión peróxido) y se considera parte de un proceso de envejecimiento normal que afecta, sobre todo, a los ganglios basales. Los estudios de cerebros post mortem extraídos de pacientes con enfermedad de Parkinson revelan la presencia de hierro elevado en la substantia nigra de los cuerpos de Lewy. La muerte selectiva de la célula en esta región de cerebro se asocia con el estrés oxidativo, que puede ser exacerbado por la presencia de hierro de exceso y a modo de catalizante.

Los niveles de hierro pueden verse alterados por dos mutaciones genéticas en las que la ferritina pierde afinidad. Datos recientes avalan que cuando los niveles de hierro de la sustancia negra son altos, la reducción en el hierro reactivo por medios genéticos o farmacológicos parece proteger contra neurotóxicos como la MPTP (derivado meperidínico), sugiriendo que la quelación de hierro puede ser una terapia efectiva para la prevención y el tratamiento de la enfermedad.




Otros servicios


Buscar en