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A pesar de los avances, la duración del tratamiento es la principal causa de la aparición de diversos efectos secundarios
- Imagen: Jenny Mealing -Sida: cuatro letras que provocan miedo con sólo pronunciarlas. Sin embargo, y aunque según las cifras oficiales cerca de 200.000 españoles han padecido el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida desde que empezaran a conocerse los primeros casos en 1981, las terapias introducidas en los últimos años han devuelto el optimismo a expertos y pacientes. ¿La razón? El desarrollo de fármacos más eficaces y con menos efectos secundarios, así como tratamientos más sencillos que dotan a los enfermos de una mayor calidad de vida. Sin embargo, aseguran los expertos, existe un nuevo escollo que salvar: la resistencia que algunos pacientes están desarrollando ante la medicación disponible, el mayor problema, junto con la prevención, a que se enfrentan en la actualidad quienes padecen el síndrome y quienes trabajan para tratar de hallarle solución.
Veinte o treinta pastillas diarias, horarios de toma inflexibles... además de molestos efectos secundarios como diarreas o vómitos, e incluso intermitentes ingresos en el hospital. Un enfermo de sida vivía en 1996 pendiente tan sólo de su enfermedad. Una década después, la situación para las personas que padecen el virus es bien distinta y pueden llevar a cabo una vida 'casi' normal. Así lo asegura Josep Gatell, Jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas y Sida del Hospital Clínico de Barcelona, quien revela que un enfermo que comience «hoy, en junio de 2006» un tratamiento contra el sida, no ingerirá más que un par de pastillas al día que, además, no deben producir apenas efectos secundarios. Coinciden con esta opinión David Dalmau, del servicio de Medicina Interna del hospital Mutua Terrassa, de Terrassa y miembro de la Sociedad Española Interdisciplinaria de sida (Seisida), y Josep Moltó, de la Fundación de Lucha contra el Sida del Hospital Universitario Germans Trias i Pujol.
Las alteraciones hepáticas, como efecto secundario de la medicación, son la mayor causa de mortalidad entre los afectados
A la comodidad del tratamiento, que se administra además en consultas externas u hospitales de día, se une la gran variedad de fármacos disponibles, «cerca de veinte distintos», señala Gatell, que posibilitan encontrar el que más se adecue a las necesidades de cada paciente. Sin embargo, a pesar de los avances que desde 1996 se han producido en este campo, existe un factor que permanece inalterable: la duración del tratamiento, que es crónico. Es el hecho de tener que medicarse 'de por vida' con fármacos potentes y no otra, la principal causa de los diversos efectos secundarios en los enfermos de sida, entre los que se encuentran los siguientes, según señalan los expertos:
Alteraciones hormonales, problemas cardíacos... El uso prolongado de la medicación puede provocar numerosos trastornos, ¿qué efectos puede producir su utilización inadecuada?
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