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La ONG se fijará en esta ocasión en que los gobiernos cumplan los compromisos adquiridos en esta materia
"Queremos construir un mundo de todos y para todos". Este es el objetivo de la XLVI Campaña Contra el Hambre organizada por Manos Unidas y que mañana llegará a todas las parroquias de nuestro país. Ayer tuvo lugar la tradicional jornada de ayuno voluntario. En esta ocasión, bajo el lema "Norte-Sur: un futuro común", la ONG católica vuelve a afrontar los retos de la nueva sociedad globalizada, denunciando las diferencias existentes entre países ricos y pobres.
Según denunció en rueda de prensa su presidenta, Ana Álvarez de Lara, "la pobreza es la realidad más globalizada, y siempre tiene el mismo rostro, teñido de falta de esperanza y en el que 2.000 millones de personas pasan hambre, y otros 840 millones mueren anualmente por falta de alimentos y agua potable".
"Estamos empeñados en contribuir a una globalización justa, basada en la persona y en su dignidad", apuntó la presidenta de Manos Unidas, quien anunció que esta ONG retomará -junto a Cáritas, Justicia y Paz y las ONG de los religiosos españoles- la campaña de la deuda externa, con el fin de que los distintos gobiernos de la Unión Europea "cumplan sus compromisos" en materia de condonación.
"Hemos hecho balance de los objetivos planteados en la Cumbre del Milenio -que preveía reducir en 2015 el nivel de pobreza a la mitad-, y hemos concluido que en cinco años apenas ha habido avances", destacó Álvarez de Lara, quien añadió que, en esta ocasión, las movilizaciones "no buscarán tanto remover las conciencias de los ciudadanos, que están suficientemente concienciados en este asunto", sino "controlar y vigilar que los gobiernos cumplan sus compromisos de condonación de la deuda externa. Creemos que ahora los cambios han de venir de arriba, y vamos a presionar a los dirigentes de cada país".
Además, la presidenta de Manos Unidas destacó el aumento en la recaudación de la ONG católica, que el pasado año alcanzó los 46,25 millones de euros, un 7% más que en 2003. Las ONG "no sólo estamos presentes en el momento de las catástrofes -como en los países afectados por el tsunami- sino que nos quedamos allí realizando proyectos de desarrollo y reconstrucción sólida", recordó. Sobre ese suceso, Álvarez de Lara pidió a la comunidad internacional "no olvidar esa zona del mundo cuando ya no sea noticia", así como "las pandemias del sida y el hambre en África, que son las causantes de más muertes".
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