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Las dos organizaciones se sienten "decepcionadas" por la declaración final de este evento, que se celebrará en Roma del 16 al 18 de noviembre
La declaración final de la Cumbre Mundial de Alimentación, que se celebrará en Roma los días 16, 17, y 18 de noviembre, ha decepcionado a Oxfam Internacional (Intermón Oxfam en España) y Action Aid (Ayuda en Acción). Ambas entidades consideran que el evento "podría ser una pérdida de tiempo y dinero, a menos que los líderes mundiales se propongan lo contrario e intervengan ahora para salvarla". Según estas ONG, "los gobiernos corren el riesgo de tirar por la ventana una gran oportunidad para frenar el hambre, que afecta a más de mil millones de personas en el mundo".
En su opinión, la declaración final de la cumbre, acordada el 10 de noviembre, ha obviado "de manera clara" la promesa que realizó este verano el G8 de destinar 20.000 millones de dólares a abordar el hambre. El nuevo dinero comprometido "significa poco más de unos 3 dólares por persona hambrienta, entregados en un solo pago, suficiente sólo para pagar una única comida caliente".
Según el coordinador de derecho a la alimentación de ActionAid, Francisco Sarmento, la declaración "afirma que el número de hambrientos se reducirá a la mitad hacia el 2015, pero fracasa en comprometer nuevos ingresos que garanticen alcanzar esta meta, o en la rigurosa rendición de cuentas que deberían seguir los gobiernos -en el marco del Comité Mundial de Seguridad Alimentaria de las Naciones Unidas-".
El portavoz de Intermón Oxfam, José Antonio Hernández de Toro señala que "actualmente muchos países ricos parecen determinados a aumentar la producción de alimentos simplemente a base de promocionar los fertilizantes químicos y las nuevas tecnologías, especialmente en África". A su entender, esta práctica podría ofrecer a los campesinos pobres un cierto alivio a corto plazo, "pero no es la respuesta a los problemas estructurales del hambre en el mundo, ni tampoco es sostenible".
Ambas ONG consideran que la Cumbre Mundial de Seguridad Alimentaria debe, "como mínimo", respaldar y financiar un reformado Comité Mundial de Seguridad Alimentaria de la ONU, reconocerlo como la plataforma política central de alto nivel para asuntos de Seguridad Alimentaria. Además, defienden la necesidad de incrementar el apoyo público para la producción sostenible de los pequeños agricultores y la protección social en los países en desarrollo, "como medida tanto de lucha contra la pobreza y el hambre, como de fortalecimiento de la capacidad de resistencia ante los efectos devastadores del cambio climático". Finalmente, reclaman que se acuerden "al menos 40.000 millones de dólares al año para asegurar que se cumple el primer Objetivo de Desarrollo del Milenio que busca reducir el hambre a la mitad".
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