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Simplit acreditará la sencillez de uso y diseño de los productos y servicios
El Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV) y la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UDP), en colaboración con la Asociación Española de Normalización y Certificación (Aenor) y el Ministerio de Sanidad y Política Social han creado un nuevo sello de calidad, denominado Simplit, que garantizará la sencillez de uso de los productos. Es un certificado pionero en el mundo, que pretende mejorar el acceso de las personas mayores a los productos y servicios, en especial a los relacionados con las tecnologías.
En la actualidad, el número de personas mayores representa el 17% de la población y el 26% del consumo total. Con la creación de este nuevo sello de calidad, se hace realidad la demanda de este colectivo, que pedía una solución a "las graves dificultades de uso", sobre todo, en el ámbito de las nuevas tecnologías. Un reciente estudio del IBV refleja que el 85% de las personas mayores tiene problemas en el manejo de los aparatos de telefonía móvil y que un 50% de este segmento poblacional sufre dificultades a la hora de utilizar un electrodoméstico tan habitual como la televisión.
Luis Martín, presidente de la UDP, reclama a las empresas que tengan en cuenta a las personas mayores y defiende que Simplit servirá para premiar a los productos que superen el control de calidad que demuestre su diseño con un criterio de fácil uso basado en las personas mayores. Desde el Ministerio de Sanidad y Política Social, también se deja patente el apoyo firme a este tipo de iniciativas y, tal y como apunta Francisco Moza, secretario general de Política Social y Consumo, este tipo de iniciativas son "el camino para mejorar la calidad de vida y dar protagonismo a los mayores".
Cada vez aumenta más el colectivo de personas mayores de 65 años (se prevé que en 2050 rocen el 31% del total de la sociedad) y cada vez más cobra peso su presencia en el sector del consumo. La mejora de la capacidad adquisitiva y el aumento de la calidad de vida en este tramo de edad son dos factores que incrementan esta tendencia. Esto se traduce en una mayor exigencia de calidad a las empresas, que como contrapartida al surgimiento de este nuevo nicho de mercado, tendrán que ser capaces de llevar a cabo una adaptación de sus productos.
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