Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Secciones dentro de este canal: Tecnología
Formatos dentro de este canal: Tecnología
Hace una década que una pareja de abogados de Arizona inundó por primera vez con publicidad miles de buzones de "e-mail"
El correo electrónico no solicitado, también conocido como "spam" o "correo basura", cumple una década. Esta plaga que amenaza con colapsar Internet vio por primera vez la luz el 12 de abril de 1994, cuando una pareja de abogados de Arizona (EE.UU.) inundó con publicidad miles de buzones de "e-mail".
A Laurence Canter se le ocurrió la "brillante" idea de enviar publicidad sobre el despacho de abogados que compartía con su entonces esposa, Martha Siegel, a los miembros de varios grupos de noticias, sin saber las consecuencias que esto iba a tener.
Muchos internautas se enfadaron por esta práctica y respondieron a este correo no solicitado de forma airada. Pero la táctica dio el resultado apetecido y la pareja de abogados vio cómo su negocio se incrementaba en 100.000 ó 200.000 dólares.
Según Canter, co-autor del libro "Cómo hacer una fortuna con la súper autopista de la información", publicado en 1996, la idea de enviar un correo electrónico publicitario nació como un experimento. Hoy en día, este "experimento" ocasiona pérdidas anuales de unos 20.000 millones de dólares en recursos y tiempo malgastados, sin que se hayan encontrado respuestas definitivas al problema.
Algunas empresas como America Online, Microsoft o Yahoo! buscan soluciones de tipo técnico, complementarias a la Can-Spam, la primera ley federal aprobada en EE.UU. para frenar a los creadores de correo basura ("spammers") que entró en vigor el pasado mes de enero.
Esta normativa se dirige específicamente contra los "spam" que no incluyen remitentes, utilizan encabezamientos falsos y no permiten que el usuario pueda borrarse de la lista y dejar de recibirlos.
Nuestros especialistas te recomiendan lo más interesante que hay por la red sobre Tecnología...
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI