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La directiva de la UE sobre las patentes de software ha puesto en pie de guerra a profesionales e internautas
En febrero de 2002, la Comisión Europea (CE) presentó su "Propuesta de Directiva sobre la patentabilidad de las invenciones implementadas en ordenador", justificada como un intento de armonizar las leyes de los distintos países de la Unión que tratan de las invenciones que utilizan software, que ya son patentadas tanto en la Oficina Europea de Patentes (EPO) como en las oficinas nacionales. Precisamente, la existencia de distintas legislaciones supone una barrera para el comercio, pues algunas invenciones pueden ser patentadas en algunos países miembros pero no en otros.
Joaquín Oliveras, con más de 25 años de experiencia en el sector y al frente de SEDISI desde 1993, defiende la necesidad de la directiva, una posición consensuada con las 29 asociaciones miembros de EICTA, que agrupa más de 10.000 empresas europeas de sistemas de información, tecnologías de la comunicación y electrónica de consumo.
La Comisión Europea apunta las siguientes razones para defender su directiva:
Así, Oliveras sostiene que muchos detractores "no se han leído la directiva", pues ésta sólo "protege procesos industriales o tecnológicos que representen una innovación (el precedente es fundamental) y no a las ideas triviales u obvias (la gran mayoría del software no es innovador ni es un proceso industrial que se pueda proteger)". La comunidad del software libre que se opone a la propiedad intelectual, añade Oliveras, "cree que la propiedad industrial es lo mismo y por eso se levanta contra las patentes. Sin embargo, empresas que trabajan con software libre, como IBM o Sun, están a favor de las patentes".
La directiva, "evita que los 'listillos' se aprovechen de la falta de protección" y, en definitiva, "otorga el derecho a los innovadores a registrar su invención para recuperar la inversión, algo que fomenta el progreso, aunque existe quien de forma muy loable 'done' su invención a la humanidad". Eso sí, explica Oliveras, "la directiva debe garantizar un proceso sencillo y barato que reduzca al máximo los costes para las pequeñas empresas".
La Comisión reitera que las patentes no podrán proteger programas, sino 'modelos' o 'métodos'. Eso quiere decir que se puede registrar la descripción de un sistema o un producto, pero no el código que lo hace funcionar, que seguirá protegido por los derechos de autor. Pero aunque se pretende evitar los excesos cometidos en EE.UU., la esencia de la propuesta ha levantado ampollas entre expertos del sector, que aseguran que propone de facto la admisión de las patentes sobre programas.
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