Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Secciones dentro de este canal: Vivienda
Formatos dentro de este canal: Vivienda
Un informe de este organismo advierte de que el encarecimiento de los pisos no se ha visto compensado por las sucesivas bajadas de tipos de interés
El precio de una vivienda media en España equivale a ocho veces el salario bruto anual de un trabajador, cuando en 1998 esa relación era de cinco veces. Esto es lo que se desprende de un estudio del Consejo Económico y Social (CES) sobre vivienda, en el que se argumenta que el incremento de los precios ha sido muy superior al de los salarios y, además, no se ha visto compensado por las sucesivas bajadas de tipos de interés.
La construcción de viviendas, como el comportamiento de los precios, no se distribuye de manera homogénea en el territorio, lo que provoca que el precio del metro cuadrado de una vivienda en Madrid sea casi cuatro veces superior al de una en Extremadura, o que los de algunas comunidades como Extremadura o Castilla-La Mancha sean un 44% y un 53%, respectivamente, inferiores al precio medio nacional, indica el informe del CES.
La evolución de los salarios tampoco ha sido homogénea en las distintas autonomías. Como regla general, las comunidades que presentan mayores niveles salariales, como son Madrid, Cataluña, Navarra y País Vasco, reflejan también mayores precios de las viviendas, a excepción de Baleares, donde la incidencia de la demanda de segunda residencia sube los precios, alejándose del nivel salarial de la región.
Desigualdad
Según el estudio del CES, desde el comienzo del último ciclo de expansión inmobiliaria, en 1998, el precio medio de la vivienda ha crecido un 98%, subida muy superior al aumento de los salarios. De hecho, mientras los pisos se han encarecido a un ritmo de entre el 12% y el 18% anual en este periodo, la horquilla de incrementos salariales se ha situado entre el 2% y el 4%.
La combinación de ambos elementos ha producido un empeoramiento en la accesibilidad a la vivienda. Una familia tipo necesita destinar el 35,5% de su renta bruta anual para financiar la compra del piso, según el informe. Esta cifra es casi diez puntos porcentuales superior a la de 1999, año en el que apenas se destinaba el 25%.
Asimismo, y aunque sigue aumentando la capacidad de endeudamiento por los bajos tipos de interés, crece el diferencial que existe entre la capacidad de compra de una familia media y los precios del mercado. De este modo, si en 2002 una familia tipo podía acceder a una vivienda de 126.000 euros mediante un crédito hipotecario y en 2003 a una vivienda de 138.000, el piso que el primer año costaba 126.000 euros, al siguiente ya tenía un precio de 143.000. Es decir, el valor de la vivienda a precio de mercado es mayor que el del inmueble adquirible por una familia tipo.
Relacionadas con este artículo:
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI