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Aseguradoras y clientes están interesados en acabar con esta práctica, de la que se acusan mutuamente
Sin embargo, la OFA, Oficina del Asegurado (Asociación para la Defensa y Protección del Asegurado), denuncia que las compañías "se presentan cómo víctimas de sus propios clientes y aprovechan para incrementar las tarifas en el ramo del automóvil".
Javier Serrano, Responsable Nacional de la OFA, acusa a las aseguradoras de defraudar a sus clientes en un 90% de los casos, y añade que se han producido 43.000 casos de fraude por parte de las compañías, que en algunas provincias han llegado a rechazar la mitad de las reclamaciones presentadas.
Serrano advierte que es muy fácil que una reclamación sea rechazada cuando el asegurado está solo. La razón es que debe cumplir con una gran cantidad de requisitos y pagar a un abogado especialista en seguros, un médico, un procurador y un perito. Además, estos últimos trabajan por lo general para las aseguradoras.
El responsable de la OFA critica también que las compañías abusan en los siniestros de pequeña y mediana cantidad y ponen trabas para cobrar las indemnizaciones de menor cuantía, pues los costes legales de enfrentarse a la aseguradora pueden superar las indemnizaciones. Por eso, reclama una ley aseguradora digna.
Los consumidores no saben lo que firman
La Oficina del Asegurado ha elaborado un estudio que mide la relación de la población española con su compañía aseguradora. Entre sus conclusiones cabe destacar que sólo el 17,1% de los consumidores entiende lo que está firmando a la hora de contratar una póliza, por lo que se produce una gran descoordinación entre lo que el asegurado cree que tiene cubierto y la realidad.
Esta desunión tiene su causa en que sólo el 30% de los clientes leen la póliza, pues no la entienden y no tienen tiempo, o no le dan la importancia que se merece, apunta el estudio de la OFA. También destaca que el criterio dominante a la hora de contratar un seguro es la confianza ciega en el vendedor.
Según el estudio, los asegurados otorgan más importancia al precio sobre otros factores al firmar una póliza (76% de los casos) y se informan en diferentes compañías (92% de la población) debido al progresivo aumento de la especialización de las aseguradoras.
El estudio especifica que debido a las malas costumbres del consumidor, la contratación de un buen número de pólizas se lleva a cabo sin la diligencia necesaria y, por tanto, sin saber que se están aceptando una gran cantidad de cláusulas limitativas. Lo que provoca, en caso de siniestro, que el asegurado tenga la impresión de que la compañía "no está cumpliendo su parte".
El responsable de la elaboración del estudio de la OFA, Jesús María Urkiola, considera que es necesario evitar que las reclamaciones cuesten dinero a los clientes y propone el arbitraje de consumo como una buena manera de solucionar los problemas.
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