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Ascensores y comunidades de vecinos

El pago de una cuota suplementaria origina enfrentamientos entre vecinos

  • Autor: Por ZIORTZA GERRIKAGOITIA PARA CONSUMER.ES
  • Última actualización: 18 de marzo de 2004

La instalación del ascensor en una vivienda puede acabar con la convivencia pacífica de una comunidad de vecinos. El precio de la obra oscila entre 42.000 y 60.000 euros. Además de la cuota mensual de la comunidad, los propietarios deberán afrontar un pago extraordinario para su instalación. En este punto reside la polémica: ¿Qué ocurre si algún propietario se niega a aceptar su cuota de participación? Algunos municipios promueven ayudas para afrontar este gasto.

Cuándo se puede negar la comunidad

Cualquier arreglo o mejora en un inmueble se rige por los Estatutos de la comunidad y por la Ley de Propiedad Horizontal. La primera instalación de un ascensor en un edificio implica la alteración de parte de su estructura o de sus elementos comunes (hueco de escaleras, portal, patio, etc.). Todos los propietarios no están dispuestos a afrontar la cuota suplementaria además de los gastos de la comunidad de una instalación semejante.

El principal motivo de discusión no se centra tanto en autorizar la instalación como en afrontar la financiación de la obra. En principio, la comunidad no puede negarse a una reforma de la habitabilidad del inmueble, sin embargo la ley es contradictoria en este punto y la instalación del ascensor continúa generando controversia.

Ante la falta de consenso vecinal lo que rige es la Ley de Propiedad Horizontal: establece que el acuerdo de la mayoría de los vecinos permite continuar adelante con las obras. Mantiene una excepción que detalla el artículo 11 por el que "ningún propietario podrá exigir nuevas instalaciones, servicios o mejoras no requeridos para la adecuada conservación, habitabilidad y seguridad del inmueble". En este caso el artículo recoge que "si la cuota de instalación excede del importe de tres mensualidades ordinarias de gastos comunes, el disidente no resultará obligado, ni se modificará su cuota, incluso en el caso de que no pueda privársele de la mejora o ventaja".

Ahora bien, cualquier vecino que haya rechazado inicialmente colaborar en la instalación podrá participar en un futuro, siempre que abone la cuota en gastos de realización y mantenimiento actualizados.

A su vez el artículo 17 de la citada ley detalla que el establecimiento o supresión del ascensor, incluso cuando suponga la modificación del título constitutivo o de los estatutos, "requerirá el voto favorable de las tres quintas partes del total de los propietarios que, a su vez, representen las tres quintas partes de las cuotas de participación". En el caso de sustitución o reparación de un ascensor ya instalado, ésta podrá ejecutarse siempre y cuando se cuente con la mayoría de votos de los propietarios. El coste lo deberán afrontar también todos los vecinos, hagan uso o no de este servicio.

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