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Comer de chiringuito

Los platos y tapas de los bares playeros no son necesariamente de peor calidad o menos saludables, pero conviene elegir con criterio y componer cada día menús equilibrados

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: martes 25 agosto de 2009
Img chiringuito Imagen: Alex

Protagonistas involuntarios de una polémica veraniega (la Administración pretende eliminar los más cercanos a la orilla, en aplicación de la Ley de Costas), los chiringuitos forman parte indisoluble del pack playero de buena parte de quienes vacacionan en las costas españolas. La comodidad de tomar algo o de comer con sólo moverse unos pasos de la tumbona y sin quitarse el traje de baño y saborear las bandejas de pescadito frito, las paellas, el gazpacho y las ensaladas, los suntuosos pescados o mariscos a la brasa, el pollo asado con patatas fritas, bien acompañados de sangría, tinto de verano, cerveza, vino o refrescos, convierten en irresistibles las mesas y barras de estos típicos locales veraniegos. Comer con la familia o amigos en el chiringuito y regalarse después una reparadora siesta es, para muchos, el paradigma del disfrute estival. Por su parte, quienes prefieren ignorar estos locales esgrimen poderosos argumentos, y es que, aunque los haya modélicos, rara vez el gozo es perfecto. Esperas interminables, precios desmesurados, griterío que pone a prueba la templanza del más paciente, platos preparados al mogollón y presentados sin detalle alguno, trato poco atento de los empleados, escasa comodidad y limpieza nada escrupulosa son más habituales de lo deseable en algunos de estos locales.

Comer de bocadillo, mejor sólo de vez en cuando

En el listado de platos de los chiringuitos, los bocadillos y los sándwiches ocupan un lugar destacado. De tortilla de patata, vegetales con atún, de jamón serrano con tomate, de pechugas de pollo, de queso, de calamares, de ternera… los bocadillos aportan sobre todo hidratos de carbono (del pan) y proteínas de buena calidad (de carnes y pescados) que ayudan a afrontar el día hasta el momento en que se ingiera una comida o cena más completa. En los bocadillos el pan aporta energía en forma de carbohidratos complejos y almidón (y fibra, sobre todo en las variedades integrales), cierta cantidad de proteínas, algo de grasa y minerales y vitaminas.

El contenido del bocadillo es muy importante: nada tienen que ver la pechuga de pavo o pollo con el chorizo y el paté, ni éstos últimos con el atún de lata o una loncha de jamón acompañada de tomate. Es sabido: los productos más grasos, salados y calóricos han de consumirse en cantidades pequeñas y con menor frecuencia. En cualquier caso, los sabrosos y prácticos bocatas no deben sustituir por norma a los platos de cuchara y tenedor, ya que supondría reducir el consumo de alimentos imprescindibles como vegetales, legumbres, carnes y pescados.

Tapeo, divertido pero calórico y desequilibrado
No es conveniente abusar de los pinchos y tapas porque suelen tener un alto valor energético

Quedar al mediodía o al atardecer para “tomar unas cañas” o “ir de tapas por los chiringuitos” con los amigos o la familia es, para muchos veraneantes, una práctica común. Si las vacaciones se alargan durante una o dos semanas no hay mayor problema, pero no es conveniente comer de pinchos o tapas a menudo. Además de que, con tanta charla, movimiento y despreocupación, se acaba ignorando la cantidad de comida que se ha ingerido y de que se puede beber demasiado vino, cerveza y otros aperitivos, lo habitual es que consuman platos de alto valor energético: son los más sabrosos y atractivos, porque, en cierta medida, son los que se intentan evitar el resto del año.

/imgs/2009/08/sardinas.art.jpgSon típicas las tapas de embutidos, los fritos como croquetas, rabas, tigres o empanadillas, las raciones de ensaladilla y patatas bravas, las albóndigas con su salsa, pescado frito, calamares a la romana, quesos curados aromatizados con hierbas y aceite. Un festín, platos que, además, se acompañan de una abundante ración de pan para disfrutar de las sabrosas -y muy calóricas- salsas. Además, en la elaboración de las tapas y platos de los chiringuitos (y de otros establecimientos de comidas) pueden utilizarse aceites que se han replantado varias veces, con lo que sus propiedades saludables se reducen y los platos se hacen indigestos. Atención también a los platos muy salados, en particular quienes sufren hipertensión arterial, retención de líquidos y problemas cardiacos o renales.

Bebidas y postres

Aunque la cerveza, el tinto de verano y la sangría son bebidas de baja graduación alcohólica, su frescura y el sofocante calor pueden hacer que se pierda la cuenta de la cantidad que se bebe. El alcohol es una fuente energética no nutritiva y no es necesario insistir en los problemas de salud y seguridad que causa su ingestión habitual o excesiva. El abuso de refrescos y bebidas dulces aumenta las calorías y los azúcares de la dieta, por lo que se recomienda elegir la versión light, que no aporta calorías y tiene un sabor similar. Tampoco hay que excederse con los helados. No son golosinas, sino alimentos nutritivos y bastante calóricos que pueden complementar de modo equilibrado una comida. Ahora bien, el consumo frecuente de helados puede reducir el de postres más saludables y ligeros como la fruta, el más saludable y, curiosamente, menos habitual en los chiringuitos, donde el helado es el rey de los últimos platos. Una opción saludable es tomar de postre un café o una infusión, y reservar la fruta fresca para comerla entre horas.

Contar calorías

A continuación se indican las calorías que aporta una ración estándar de algunos de los alimentos y platos más consumidos en los chiringuitos.

Ración de alimento (gramos y/o mililitros)Energía (calorías)
Patatas bravas (300 g patatas) + Salsa rosa (100 g)867 + 580
Pescadito frito (200 g)422
Aceitunas verdes c/ hueso (15 unidades, 60 g)66
Queso Manchego (10 taquitos, 50-75 g)207-311 g
Croquetas (4 unidades, 100 g)186
Rabas o calamares (10 unidades, 100 g)191
Pan (cada rebanada de 4 dedos)94
Refresco: botellín (225 ml) / lata (300 ml)90-120
Vaso de tinto de verano (200 ml)95
Vaso de sangría (200 ml)142
Caña: 1/5 de cerveza (200 ml)66

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