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Desnatados de chocolate

Los preparados bajos en grasa no representan un alto porcentaje de la energía total diaria, pero no se recomienda consumirlos de forma regular

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El chocolate, un tabú para muchas personas que necesitan cuidar su peso, se presenta en forma de deliciosa crema, aparentemente al alcance de la mano de todos los públicos. Bajo las referencias publicitarias de «bajo en grasas» se esconde un placer para el paladar del que conviene conocer todas sus caras.

Partimos de la base de que ningún alimento engorda o adelgaza. Engorda comer mal. Por tanto, no se puede atribuir a un único alimento la capacidad de engordar o adelgazar, definiciones que, por otra parte, atienden a complejos procesos fisiológicos del organismo. No obstante, sí que resulta útil saber el papel que desempeña cada alimento, por su particular composición nutritiva, dentro de una dieta de control de peso.

Por ejemplo, de las 1500 Kilocalorías que se suelen prescribir en clínica para una dieta de pérdida de peso, una crema de chocolate desnatada representa únicamente el 8% de la energía total diaria. La cuestión está en si este tipo de alimentos se pueden entender o no como realmente bajos en energía y si es aconsejable consumirlos de forma regular.

Los productos a los que nos referimos, los postres lácteos de chocolate o cremas de chocolate, suelen ir acompañados del mensaje llamativo «bajo en grasas» que, aunque sí que significa más saludable, no necesariamente cumple el criterio de «bajo en calorías».

¿Placer diario u ocasional?

Uno de los aspectos que convierte el chocolate y sus derivados en un atractivo placer al comerlos es precisamente que no son alimentos de consumo cotidiano. Representan esa parte de la alimentación relacionada con las costumbres sociales y culturales, las cuales reservan lo más delicioso para las ocasiones especiales.

Una crema desnatada de chocolate que aporte entre 115-121 kilocalorías (dependiendo de la marca) se sitúa, energéticamente hablando, entre un yogur desnatado con frutas (90 kcal) y unas natillas de chocolate (150-160 kcal). Aunque estos postres lácteos desnatados con chocolate no se pueden considerar como alimentos de consumo habitual en dietas de adelgazamiento, en las que para el postre se pueden reservar unas 60 kcal (130 g de fruta o un yogur desnatado), sí que pueden funcionar como premio ocasional que no rompe la armonía de una alimentación hipocalórica equilibrada.

Descifrar las etiquetas

A veces resulta una ardua tarea llegar a entender o valorar correctamente lo que nos trasmite un etiquetado, ya que conlleva tiempo y conocimientos previos de lo que representa cada nutriente citado en el envase. Por ejemplo, los 0,9 g de grasa (por cada 100 g de porción comestible, aspecto último que no se advierte en la etiqueta) que señalan las marcas comerciales se convierten en 1,2 g, ya que cada envase contiene 125 g de producto.

No obstante, los mensajes publicitarios y la información de la etiqueta son insistentes en el escaso aporte graso del producto, y el nutriente mas controvertido, el azúcar, ni se menciona. Un postre de este tipo lleva, siempre según la marca, unos 20 g de hidratos de carbono por unidad de 125 g. En la etiqueta se puede leer, en el apartado de «ingredientes», la palabra azúcar y, en el cuadro de «valores medios», hidratos de carbono. Aunque los términos son diferentes, el concepto es el mismo. Curiosamente, en algunos foros de opinión de la red, se puede observar cómo algunos consumidores confundidos por la tabla de composición que aparece en las páginas Web oficiales de algunas casas comerciales valoran positivamente que el postre tenga hidratos de carbono pero no azúcares.

En definitiva, este tipo de postres lácteos, de sabor y textura muy conseguidos, representan un verdadero placer con menos energía para los paladares más golosos. Por este motivo, pueden considerarse alimentos ocasionales en dietas de adelgazamiento y mantenimiento del peso corporal. No obstante, conviene tener en cuenta su contenido en azúcares a la hora de valorar su consumo en otro tipo de dietas terapéuticas, como en caso de diabetes o hipertrigliceridemia, y no dejarse llevar sólo por el llamativo mensaje que alude a su bajo contenido en grasas.

Carbohidratos

Los carbohidratos, responsables del atractivo sabor dulce y comúnmente conocidos como azúcares, son sustancias que proporcionan una energía de 4 kilocalorías por gramo de alimento. Los hay de diferentes tipos, pero la sacarosa es el más conocido, ya que es el azúcar común que se utiliza en el hogar como edulcorante de infinidad de alimentos.

De las 115 kcal de una crema de chocolate desnatada, alrededor de 90 provienen del azúcar. Además, las cremas de chocolate desnatadas contienen edulcorantes como el aspartamo o el acesulfamo K, con un poder endulzante hasta 180 veces mayor que el de la sacarosa y con menos energía, algo que los convierte en unos aditivos muy interesantes para potenciar el sabor sin añadir más calorías.

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