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El queso probiótico puede ayudar a preservar el sistema inmune de los mayores

Este alimento mejora la inmunidad natural y adquirida a través de la activación de las células sanguíneas NH y el incremento de la actividad fagocitante

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: martes 18 mayo de 2010
Un grupo de científicos de la Universidad de Turku (Finlandia) ha descubierto que comer queso probiótico puede ayudar a preservar y mejorar el sistema inmune de las personas mayores, al actuar como portador de este tipo de bacterias. Los resultados de este trabajo, publicado en "FEMS Immunology and Medical Microbiology", demostraron una clara mejora de la inmunidad natural y adquirida a través de la activación de las células sanguíneas NH y el incremento de la actividad fagocitante.

El envejecimiento de la población crea la necesidad de buscar caminos innovadores para frustrar el deterioro del sistema inmune como una prioridad, explicó el autor principal de este trabajo, Fandi Ibrahim. "La ingesta de bacterias probióticas mejora la respuesta inmune a través de otros productos y ahora hemos descubierto que el queso puede ser un portador de estas bacterias", aseguró.

Los investigadores creen que la ingesta diaria de queso probiótico puede frenar el deterioro asociado a la edad del sistema inmune, conocido como inmunosenectud. Este deterioro significa que el organismo es incapaz de matar a las células tumorales y que reduce la respuesta inmune a la vacunación y las infecciones. Las enfermedades infecciosas, los desórdenes inflamatorios crónicos y el cáncer son características asociadas a la inmunosenectud.

Para combatir la inmunosenectud, los científicos se focalizaron en el tracto gastrointestinal, la entrada principal para bacterias en el cuerpo a través de la comida y la bebida, además del sitio donde se crea el 70% de las vitales células de inmunoglobulina. Los autores de la investigación pidieron a un grupo de voluntarios entre 72 y 103 años, todos de la misma residencia, que comieran o un trozo de placebo o una porción de queso gouda probiótico en el desayuno durante cuatro semanas. Después realizaron análisis de sangre para descubrir el efecto de las bacterias probióticas del queso sobre el sistema inmune.

El objetivo de este estudio era demostrar si las bacterias probióticas específicas del queso podían tener efectos beneficiosos sobre el sistema inmune de los mayores de una residencia. "Hemos demostrado que la ingesta regular de queso probiótico puede mejorar el sistema inmune y su inclusión en la dieta mejora la respuesta inmune de los mayores a los cambios externos", concluyó Ibrahim.

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