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La lactancia materna es aconsejable hasta que los niños cumplen dos años

Las madres lactantes reivindican esta semana los beneficios que tiene la leche materna en los pequeños

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: sábado 12 octubre de 2002
La leche materna es el mejor alimento que puede tomar un bebé. Con esta contundencia los médicos y especialistas resaltan el valor nutricional de este tipo de alimentación, por lo que desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Española de Pediatría se aconseja a las madres continuar la lactancia materna hasta los dos años de edad como mínimo.

Estudios realizados por la Academia Americana de Pediatría (AAP) resaltan que la leche humana es extraordinariamente superior como alimento infantil y es específica para nuestra especie frente a cualquier tipo de sustituto alimentario de ella, precisamente cuando estos días se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna.

«La leche materna es imposible de reproducir en laboratorio y contiene la mezcla perfecta de nutrientes, hormonas y proteínas, debido a que está elaborada para el ser humano», recalca María Victoria Navas, presidenta de la Liga de la Leche, una organización mundial no lucrativa formada por voluntarios que ofrecen información y ayuda de manera personal a las madres sobre las distintas alternativas existentes para criar a los niños.

Incluso, desde la Asociación Española de Pediatría, que ha creado un comité de lactancia infantil, se recomienda ofrecer el pecho al niño precozmente, «a ser posible en la primera media hora tras el parto», debido a que el recién nacido suele quedar adormecido unas horas después del nacimiento. Además, comenzar de manera inmediata a dar el pecho ayuda a la recuperación de la madre, ya que la succión del niño provoca la contracción del útero, acelerando la expulsión de la placenta y reduciendo las pérdidas de sangre.

Así, los especialistas recomiendan que sea a partir del sexto mes cuando se comience a introducir en la dieta del bebé algunos alimentos sólidos, aunque siempre tras darle el pecho. Y es que hasta este mes el sistema digestivo del bebé es inmaduro y no está listo para otros alimentos.

La lactancia materna tiene el problema de que realmente no se conoce la cantidad de leche que está tomando el bebé, como sucede con los biberones, de ahí que muchas madres se preocupen y en algunos casos incluso recurran a las leches artificiales.

Para saber si el niño mama lo suficiente sólo basta con mirar la báscula, porque un bebé que sólo recibe pecho subirá entre 120-250 g por semana hasta los cuatro meses y de 85 a 142 g por semana de los seis a los doce meses, según los estudios realizados por la Academia Americana de Pediatría. Asimismo, el tópico de que la madre no cuenta con leche suficiente para toda la lactancia infantil es falso. Los especialistas destacan que mientras más se dé de amamantar más leche se va a producir, puesto que la leche materna se produce en base a la oferta y la demanda.

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