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Manteniment de les teulades

Lo aconsejable para un correcto mantenimiento de los tejados es efectuar una revisión anual con el fin de comprobar si existen tejas rotas o grietas
Per EROSKI Consumer 9 de juny de 2005
Img tejas
Imagen: elvis santana

Mantener el buen estado de los tejados es fundamental, sobre todo para evitar la formación de grietas -con las consiguientes goteras y filtraciones hacia el interior de la vivienda- y también para eliminar el riesgo de que una teja suelta pueda caer sobre alguien o romper algo en el suelo. Este artículo destaca la importancia de las revisiones periódicas, los riesgos de la falta de mantenimiento y consejos para cuidar los tejados.

Consejos para el mantenimiento del tejado

A continuación se enumeran algunos consejos que se deben tener en cuenta para proteger los tejados.

  • Revisar al menos una vez al año el estado del tejado. De ser posible, se debe observar, además, el revestimiento inferior del tejado, para comprobar que no ha sido dañado por la humedad. Lo idóneo es que un experto en mantenimiento de techos también efectúe una revisión, aunque con una frecuencia menor: cada cinco años.

  • Procurar que no haya ramas de árboles cerca del techo. Si las hay, cortarlas para evitar que rocen o cuelguen sobre él. Si se tiene una chimenea, se debe tener especial cuidado de que no queden ramas por encima o demasiado cerca, para garantizar una buena ventilación y reducir el riesgo de posibles incendios.

  • Examinar, además de las tejas, el estado de las junturas en el techo, tanto entre las propias tejas como en los bordes y, si los hay en la chimenea, conductos de ventilación, la buhardilla, claraboyas y tragaluces.

  • Limpiar las tejas y las junturas no solo de suciedad, sino también de nidos de pájaros, arañas, insectos y hongos. Lo mismo para las antenas de televisión, veletas y cualquier otro objeto instalado en el techo.

  • Quitar todas las hojas caídas de los árboles que se acumulen en los canalones de desagüe, sobre todo en otoño y principios del invierno. En estas épocas, tales hojas pueden bloquear los conductos y generar que el agua se estacione allí, convirtiéndose en un foco de insectos, bacterias y otros agentes que puedan actuar de forma negativa sobre el techo y también sobre las paredes de la casa (además de los riesgos que entrañan para la salud).