Salta el menú de navegació i ves al contingut

EROSKI CONSUMER, el diari del consumidor

Cercador

logotip de fundació

Canals d’EROSKI CONSUMER


Estàs en la següent localització: Portada > Salut i psicologia > Prevenció

Aquest text ha estat traduït per un sistema de traducció automàtica. Més informació, aquí.

Prevenir que els nens s’ofeguin en una piscina

La mayor parte de los accidentes en piscinas ocurren los fines de semana y después de comer, a primera hora de la tarde, cuando los progenitores están más distraídos o cansados

  • Autor: Per
  • Data de publicació: Divendres, 30deJuliolde2010

Refrescarse y chapotear en el agua es una de las actividades lúdicas predilectas de muchos niños durante el verano. Pero puede acabar en un accidente grave e, incluso, mortal. La mayoría de los ahogamientos por inmersión ocurren en las piscinas particulares y la mejor forma de evitarlos es la prevención. En este artículo se describe cómo deben aplicarse diversas medidas de protección, como las recomendadas por la Asociación Americana de Pediatría. Además, se explica la importancia de que los progenitores aprendan a realizar las maniobras de reanimación cardiopulmonar básica, ya que, en caso de accidente, pueden evitar un desenlace fatal.

Reanimación cardiopulmonar básica en niños

Img

El mejor tratamiento en los niños es la prevención. No obstante, por suerte, en su mayoría se registran “casi ahogamientos”. Ante la sospecha de estos, debe acudirse cuanto antes a socorrer al menor afectado. Las maniobras de reanimación deben empezar a realizarse dentro del agua, durante los primeros cinco minutos, y no deben participar en el rescate las personas que no estén capacitadas, ya que se puede complicar e, incluso, es posible que se hundan con el propio niño.

La RCP básica se realiza en los primeros cuatro minutos y comprende maniobras que pueden llevar a cabo personas que no son profesionales sanitarios, mientras que la reanimación cardiopulmonar avanzada debe aplicarse antes de ocho minutos. Los padres con niños pequeños y piscinas deberían aprender RCP básica, aunque el pediatra Juan Manuel Contreras advierte de que “no es suficiente con aprender la teoría y la práctica”. Su aprendizaje debe ser repetitivo y secuencial, han de entrenarse de manera continua para no olvidarlo si llega el momento de utilizarlo.

A diferencia del protocolo que se sigue con los adultos, según el cual primero se llama a los servicios de emergencias y después se inician las maniobras de RCP, con los niños hay que obrar al revés: primero se debe realizar la RCP básica y después llamar a emergencias. Una vez que se empieza, hay que sacar al pequeño cuanto antes del agua, para evitar otros problemas como el enfriamiento. Durante el traslado del agua al exterior, se mantienen las maniobras de RCP básica, que debe ser de aplicación rápida, inmediata y coordinada con el personal sanitario.

A pesar de que las nuevas revisiones de las guías de RCP señalan que la frecuencia de compresiones torácicas es de 30 por 2 insuflaciones de aire tanto en niños como en adultos, estas varían en función de la edad del menor: en los lactantes y menores de un año, la insuflación de aire debe abarcar tanto la boca como la nariz del bebé; en los pequeños de 1 a 7 años, se hace solo en la boca; y en los niños de más de 8 años, se debe realizar el boca a boca.

RSS. Sigue informado

Et pot interessar:

Infografies | Fotografies | Investigacions