Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Economía doméstica

El Gobierno estudia exenciones fiscales en el nuevo IRPF para empresas de reciente creación

Datos recogidos en las encuestas oficiales demuestran que casi la mitad de las nuevas empresas que se crean en España desaparecen en los primeros cuatro años de vida

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: domingo 24 marzo de 2002
El Gobierno estudia la posibilidad de establecer una serie de bonificaciones fiscales en el nuevo Impuesto sobre la Renta que entrará en vigor en enero de 2003 para las pequeñas empresas de emprendedores que inicien su actividad. Una de las posibles medidas sería aprobar algún tipo de exención o bonificación para los fuertes intereses que se tienen que pagar por los préstamos necesarios para poner en marcha una sociedad, y que retraen a muchos emprendedores a la hora de iniciar una actividad empresarial.

La iniciativa parte de una petición de las Cámaras de Comercio a la Comisión para el Estudio y Propuesta de Medidas para la Reforma del IRPF, pero enlazaría con la elaboración, desde el Ministerio de Economía, del Estatuto de la Nueva Empresa, una de las promesas electorales del Gobierno del PP para esta legislatura.

Una de las medidas más novedosas que desde las Cámaras se propone es la posibilidad de buscar algún tipo de exención o bonificación para los fuertes intereses que las pequeñas empresas tienen que pagar por los préstamos que necesitan para ponerse en marcha, algo que creen que desbloquearía la situación de muchos jóvenes emprendedores que no logran la suficiente financiación para hacer realidad su idea.Con ello, se trataría de buscar una reducción de la carga fiscal de las nuevas Pymes, la mayoría de ellas unipersonales, de forma que el aumento de renta disponible que logre el empresario como consecuencia de su propia actividad se pueda canalizar hacia la ampliación de la empresa o la creación de otras nuevas y, con ello, de más puestos de trabajo.

Los técnicos de los ministerios de Economía y Hacienda que elaboran el nuevo impuesto deberán estudiar el coste fiscal que tendría esa medida, frente a la mayor recaudación inducida que puede generar a través de otros tributos y con la premisa, demostrada en la anterior reforma del IRPF, de que es la generación de empleo y la ampliación de la base de cotizantes y contribuyentes lo que redunda en hacer rentables las rebajas del IRPF. Todo ello teniendo en cuenta que las Pymes son el 99,5% del tejido empresarial español y las que más empleo crean.

Los datos recogidos en las encuestas oficiales demuestran que casi la mitad de las nuevas empresas que se crean en España desaparecen en los primeros cuatro años de vida, en la mayor parte de los casos por falta del flujo de tesorería necesario para mantener la actividad, un problema que se ayudaría a paliar.

Batería de medidas

Los técnicos de las Cámaras de Comercio en materia fiscal han presentado en la comisión del IRPF otra batería de medidas destinadas a mejorar la situación de muchos emprendedores y pequeños empresarios. Sus propuestas se basan en la información obtenida a través de las ventanillas únicas de creación de empresas puestas en marcha y en los servicios de las 85 instituciones de la red cameral española.

Uno de los principales problemas que han detectado son los errores a la hora de aplicar las retenciones a cuenta establecidas en el actual modelo de IRPF, que pretende ajustar al máximo la retención a cada caso particular de los trabajadores. Además de que el coste administrativo para poner en marcha ese sistema es demasiado alto para muchas pequeñas empresas, el mayor problema parecen ser las sanciones establecidas por los errores que se puedan cometer en esos casos.

Otro de los problemas detectados que las Cámaras han solicitado analizar son las diferentes interpretaciones administrativas que se hacen para la tributación de las Pymes en el caso de las retribuciones en especie y las indemnizaciones por despido o cese. En el primer caso, uno de los problemas habituales es el tratamiento fiscal de bienes que se disfrutan, en parte para uso particular, y en parte para la explotación del negocio, como puede ser la simple compra de un coche.

En el caso de las indemnizaciones, el problema está más en las empresas de tamaño mediano, para aclarar el tratamiento fiscal de las indemnizaciones por despido o cese cuando el empleado lo haya sido de varias sociedades de un mismo grupo.

Etiquetas:

Gobierno IRPF pyme

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones